¿Nueva rebaja del Impuesto de Sociedades?

Aunque todavía es demasiado pronto para saber cuáles serán los principales movimientos del Ejecutivo en materia fiscal durante la siguiente legislatura, las pyme pueden tener, por lo menos, algo de esperanza sobre una posible reducción del Impuesto de Sociedades. Así lo manifestó el ministro de Economía, Pedro Solves, durante su intervención en la inauguración de una jornada conmemorativa del 25 aniversario del Instituto de Crédito Exterior.

Pese a que el Gobiernno ya rebajó el Impuesto de Sociedades en la actual legislatura del 20% al 25% para las pyme y del 35% al 30% para las grandes empresas, Solves no descartó nuevos retoques a la baja “si hay margen de maniobra”. Pese a todo, el mandatario también  quiso cubrirse las espaldas y explicó que toda rebaja de impuestos debe tener en cuenta qué parte del ingreso es cíclico, es decir, consecuencia de la coyuntura económica, y que parte es estructural. Una vez aclarado este punto remarcó que no tendría sentido valerse de la buena situación económica para rebajar los impuestos sabiendo que en cuanto la situación empeorase también lo haría la recaudación. En su opinión esto no sería más que “pan para hoy y hambre para mañana”.

Pero Solves no ha sido el único en mostrarse proclive a un recorte fiscal. El presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, también ha apoyado esta posibilidad. En su opinión, la presión fiscal “debería evolucionar a la baja”. No en vano, España es el país de la OCDE donde más ha aumentado este dato en los dos últimos años.

Incluso desde la oposición verían con buenos ojos un descenso de la carga impositiva a empresas y particulares. De hecho, una nueva reforma fiscal se encuentra entre los puntos fuertes del programa electoral del PP. Así, el partido que preside Mariano Rajoy ha prometido que si accede al poder volverá a rebajar el Impuesto de Sociedades al 20% para las pyme y al 25% para las grandes empresas.

Evidentemente, todavía es pronto para pronosticar qué puede ocurrir. En un año marcado por las elecciones generales, cualquier promesa puede quedarse sólo en eso, una declaración de intenciones para ganar votos (no sería la primera vez). Lo único claro es las pyme españolas no verían con malos ojos nuevas rebajas del Impuesto de Sociedades que adecue su carga impositiva a la de sus compañeros comunitarios.

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