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Morosidad: la difícil tarea de cobrar en la pyme

Los últimos datos de morosidad empresarial en España ponen de manifiesto las dificultades de pago de las compañías nacionales ante la crisis económica. Y es que los niveles de morosidad empresarial se han duplicado en el primer semestre de 2008 según el Índice de Incumplimiento de Crédito y Caución. Como es lógico, buena parte de estos impagos se concentran en el sector de la construcción, pero también se empiezan a extender a otras áreas de actividad.

El problema de los impagados es especialmente relevante para las pyme, especialmente ahora que la crisis de crédito hace cada vez más difícil la tarea de conseguir dinero a través de un crédito. A esto hay que unir la falta de previsión de muchos jóvenes empresarios que hasta ahora no han vivido una situación similar o una mala gestión de la tesorería que no ha sabido prever eventuales problemas de morosidad. Al final, muchas pequeñas y medianas empresas se están viendo abocadas a ‘tirar’ de sus recursos y fondos ante la falta de ingresos ya registrados.

El problema no es nuevo. De hecho, suele decirse que en la pyme lo más difícil no es vender, sino cobrar. En un post anterior comentaba algunas soluciones que ofrece la Asociación Española para la Prevención de Impagos y Morosos (AEPIN), aunque esta sociedad no es la única que trabaja en este sentido y existen diversas empresas dedicadas a la gestión de cobros, empezando por el famoso cobrador del frac.

En cualquier caso, la pyme siempre debe tener en cuenta cuáles son sus derechos. En primer lugar hay que indicar que el tiempo de espera varía en función del sector y del pagador. Así, por ejemplo, la administración suele ser uno de los peores pagadores en lo que a retrasos se refiere. De todas formas, si en 60 días la empresa no ha conseguido cobrar su factura puede recurrir a otras vías para lograr el pago de las cantidades adeudadas. La primera, evidentemente, es tratar de llegar a algún tipo de acuerdo con el deudor, aunque esto no siempre es posible.

La recuperación de impagados es una tarea ardua y que no siempre ofrece los frutos deseados. Una vez resultas todas las opciones el emprendedor deberá enfrentarse a la vía judicial (larga y costos) o acudir a un tribunal de arbitraje como el de la Asociación Comunitaria de Arbitraje (ACAM) para intentar solventarlo por otros medios.

De todas formas antes de entablar este tipo de acciones la pyme debe valorar hasta qué punto es conveniente terminar así su relación con el cliente. En este caso vuelve a plantearse el problema inherente al tamaño de la pyme y a su dependencia de unos pocos clientes, uno de los males más comunes.

En momentos de crisis como los actuales las grandes empresas son todavía más activas en la gestión de su tesorería y pueden retrasar los pagos hasta el límite e incluso superarlo. Una pyme cuyos ingresos estén muy ligados a estas grandes empresas siempre podrá acudir a la justicia ante estos impagos, pero ¿realmente le será rentable a largo plazo? La respuesta es evidente al igual que la difícil situación de muchas pequeñas empresas.

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7 responses to “Morosidad: la difícil tarea de cobrar en la pyme

  1. Quiero saber si la fecha de 30de julio es la ultima para la precentacion de proyectos…….y a donde tengo q enviar el proyecto por correo electronico….Una direccion por favor!!!
    Soy de IBARRETA-FORMOSA

    Saludosss…

  2. HOLA CARLOS,

    Si te refieres a los planes de igualdad, la fecha límite es el 7 de agosto y en el Instituto de la Mujer aparecen tanto las bases como dónde hay que enviar la información.

    Espero haberte sido de ayuda.

  3. El arte de cobrar.

    En el camino he encontrado todo tipo de situaciones, escusas e historietas para no pagar una factura.

    Las pymes que muchas que no cuentan precisamente con departamentos jurídicos de renombre sino con alguna asesoría multiservicio, no les sale a cuenta demandar a un cliente, aún mas si tenemos dependencia de este cliente.

    La mejor forma de enfrentarse a un impago es evitarlo. Intentando conocer al cliente antes de realizarle ningún servicio, preguntado a socios, proveedores, clientes, bancos sobre este cliente que nos pretente realizar un pedido.

    Es obligatorio recordar que hay “impagadores profesionales” y siempre buscan a incautos que les solucionen sus problemas a coste 0. Muchas veces antes de aceptar un pedido por goloso que parezca hay que pararse a estudiar al cliente.

    Bueno si la prevención no ha funcionando y estamos sin cobrar, a veces resulta ir a hablar con el de forma amistosa y renegociar la deuda, formalizarla por ejemplo a través de una letra de cambio o similar.

    Como dice la máxima siempre es mejor un mal acuerdo que un buen juicio.

  4. Por experiencia propia, es mucho más factible para el acreedor (pyme) el cobro de una deuda legítima otorgándole al deudor la suficiente confianza y facilidades de pago durante la fase amistosa, a través de un contrato de reconocimiento de deuda en el que el deudor se compromete al pago de la misma.

    En caso de que el deudor no pague, lo mejor es iniciar acciones judiciales utilizando el proceso monitorio, para lo que no se necesita ni abogado ni procurador. Teniendo una buena documentación que demuestre la existencia de la deuda, hay muchas posibilidades de recuperación de la deuda.

    http://www.cobratis.es

  5. “De hecho, suele decirse que en la pyme lo más difícil no es vender, sino cobrar” Que se lo digan a mi jefe! Llevamos meses detrás de 2 empresas que nos debían una cantidad bastante importante de dinero. Empezaron dándonos largas y aplazando pagos, después la comunicación con ellos era casi imposible, nunca estaba la persona de contacto, había salido etc…Total, estuvimos investigando un poco y la situación de esas empresas estaban bastante tocadas con la crisis. Al final, recurrimos a un gestor de cobro (Cobralia) y la verdad es que nos solucionó el problema. Prestan un servicio especial para pymes: E-recobro. Con una de las empresas se pusieron en contacto y no hubo mayor problema. Con la otra nos costó más. Fue una persona de Cobralia directamente a visitar a la empresa deudora y les entregó el documento de reclamación. Parece que así se lo tomaron más en serio y al final nos pagaron. Nosotros queríamos que esta situación fuera lo menos incómoda por ambas partes y efectivamente, todo fue muy profesional y correcto.

  6. PROTECCIÓN Y RECLAMACIÓN DE LA MOROSIDAD POR MEDIOS LEGALES.

    Si tiene necesidad de información comercial de sus clientes o futuros clientes para asumir el menor riesgo posible…

    Si tiene necesidad de control sobre los impagados y su gestión…

    TENEMOS HERRAMIENTAS PARA PODERLE AYUDAR:
    Visite mi blog: http://elcobrador-implacable.blogspot.com/

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