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Oligopolios

¿Qué es un oligopolio? Los oligopolios son un tipo de estructura de mercado no deseada, ya que perjudica al consumidor y puede dar pie a políticas de fijación de precio. Se trata básicamente de mercados en los que unos pocos vendedores acaparan casi toda la producción industrial.

Los oligopolios son relativamente habituales dentro de los sistemas capitalistas pese a que en teoría estos deberían servir para fomentar el aumento de la competencia. Hablamos de oligopolio cuando un número relativamente reducido de empresas aglutinan la mayor parte o toda la oferta, habitualmente de un producto o bien escaso y del que no hay sustituto a medio plazo. Bajo este tipo de estructura la competencia de mercado se ve totalmente alterada, ya que existe una alta interdepende entre las acciones de las diferentes empresas. Dicho de otra forma, las decisiones que tome una empresa del oligopolio afectarán al rendimiento de las rentastes y por lo tanto todas las compañías asumen comportamientos estratégicos sobre la conducta de la competencia.

En un oligopolio ni siquiera es necesario que las empresas lleguen a acuerdos de fijación de precios ya que será el objetivo común de maximizar beneficios, unido a la propia ley de la oferta y la demanda el que les lleve a tomar decisiones que favorezcan al conjunto del oligopolio.

La teoría de juegos

En los oligopolios tienden a comportarse según la teoría de juegos, que estudia la elección de la conducta óptima en momentos donde las pérdidas y los beneficios de cada opción no están prefijados, sino que dependen de las elecciones de otros individuos, precisamente lo que ocurre con los oligopolios. El Dilema del Prisionero es quizás el mejor ejemplo. Según la versión clásica, el enunciado dice que “la policía arresta a dos sospechosos, pero sin pruebas suficientes para condenerlos. Para lograr la condena habla con ellos por separado y les ofrece a cada uno el mismo trato, que está reflejado en la siguiente tabla:

La opción más beneficiosa para ambos serán en la que ninguno de ellos habla y ambos cumplen un año de condena. Aquí es donde entraría en juego los intereses individuales de cada preso, que confesarían para salir libre, pero que a su vez llevaría a la policía a incriminar a ambos, que es lo que suele ocurrir. Sin embargo, en el ámbito empresarial la cosa cambia, ya que las empresas sí son conscientes de este tipo de juegos y estrategias y habitualmente tienden a actuar de forma que todos los que componen el oligopolio salgan beneficiados en mayor o menor medida (aquí las variantes son tantas que el resultado no puede delimitarse como en el caso expuesto). Estaríamos así ante una especie de armisticio o pacto de no agresión en el que todos ganan salvo el cliente final.

El riesgo de los oligopolios es que su tendencia a convertirse en cárteles, donde sí que existe un acuerdo para fijar precios y que por lo tanto vulnera la libre competencia y es perseguido por la ley.

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