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Archivos del mes diciembre, 2007

Subsidio de desempleo para autónomos ¿será 2008 el año definitivo?

Pese a que el Nuevo Estatuto de los Trabajadores Autónomos recoge el ansiado seguro por cese de actividad, lo que podría equipararse a cobrar el paro, todavía no está del todo claro cuándo  comenzará a aplicarse de forma efectiva. Y es que este subsidio está condicionado, por lo que no funcionará exactamente igual que el paro. El sistema de protección es diferente y sala de un fondo creado a través de las aportaciones de los propios trabajadores, pero todavía no se ha creado la ley específica que regule este apartado, un texto que debería presentarse y aprobarse antes de un año.

El problema principal radica en que el Gobierno no quiere incluir la protección por desempleo para empleados autónomos dentro de la que ofrece el Régimen General de la Seguridad Social, algo que sin embargo sí se planteo cuando comenzó a elaborarse el nuevo estatuto. En el fondo, el Ejecutivo todavía no tiene definido un sistema claro para controlar posibles fraudes por parte de este tipo de trabajadores y teme un abuso de esta nueva herramienta. Además, al tratarse de un colectivo muy heterogéneo, presenta necesidades muy distintas en función de cada grupo.

Por otra parte, la prestación por desempleo también ‘choca’ con la jubilación anticipada. El nuevo estatuto reconoce el derecho a disfrutar de ella a los trabajadores que desarrollen una actividad, tóxica, peligrosa o penosa. El resto de autónomos deberán demostrar que efectivamente han perdido el trabajo por causas ajenas a su voluntad, algo más que complicado en la mayoría de los casos.

La Navidad en la empresa

Por mucho que el mundo de los negocios nunca cese en su actividad y haya que estar siempre alerta, si hay un periodo del año en el que es más fácil ‘desconectar’ o por lo menos trabajar a otro ritmo este es la Navidad (además, quizás, del mes de agosto). No se trata de hacer apología de estas fiestas, sino del hecho de que en ningún otro momento del año se realizan tantas actividades que involucren a todos los trabajadores de la empresa. La compra de lotería (ocho de cada diez compran el número de la empresa), el regalo o cesta de la empresa y la cena/comida-actividad que organiza la compañía.

Se trata, por lo tanto, de las fechas idóneas para recuperar el buen ambiente en la pyme, conseguir que involucrar a los trabajadores en el proyecto empresarial o hacer que pierdan el miedo al jefe. Al margen de la compra del número de lotería, una tradición a la que puede aportar el empresario, el desarrollo y preparación otros dos ‘actos centrales’ ofrecen infinidad de variantes. En primer lugar, el regalo de empresa (generalmente una cesta con diferentes productos ‘ibéricos’) es un detalle que la empresa tiene con sus empleados y que más que una opción se ha convertido ya en una obligación. En la actualidad se ha convertido en la mejor fórmula (al margen del sueldo) que el pequeño y mediano empresario tiene para agradecer a sus trabajadores el esfuerzo realizado, por lo que en muchos casos se valora como baremo de generosidad o tacañería.

Las opciones son variadas, desde la clásica cesta de Navidad hasta un detalle e incluso cheques regalo para que sean los propios  beneficiarios quienes elijan su regalo (una fórmula muy de moda y muy apreciada por los trabajadores). Al igual que con cualquier presente, acertar suele ser complicado, sobre todo después de conocer un estudio llevado a cabo por Sodexho Pass que apunta el descontento del 93% de los empleados por lo recibido. La queja más repetida (55,3%) es el recurrir al mismo presente año tras año y aunque las críticas pueden ser generalizadas, sólo un 22,2% puntuaría con un rotundo cero a sus superiores. Es por esto que un cheque regalo puede convertirse en la opción idónea, siempre y cuando se acierte también en el importe del mismo.

La otra gran cita navideña suele ser la cena de empresa y la actividad opcional que en muchos casos lo acompaña. Suelen ser días especiales, donde la productividad cae en picado, por lo que cada vez son más las pyme que optan por realizar alguna actividad grupal antes del atracón. No se trata una cuestión baladí, ya que sirve para mejorar la percepción de los trabajadores acerca de la compañía y puede utilizarse para fomentar el sentimiento de grupo. Desde actividades de risoterapia hasta otras más ‘arriesgadas’ como paintball, cualquier opción suele ser buena siempre y cuando cuente con la aprobación de la mayoría de los empleados. Pero sin duda alguna el momento culminante es la cena o comida. Aunque suene a tópico, conviene ser hasta cierto punto desprendido en la elección del sitio (de nuevo para fomentar el buen ambiente) y aprovechar el ambiente distendido para limar posibles asperezas y conocer más a fondo nuestra fuerza laboral.

En cualquier caso, también conviene tomar precauciones a la hora de preparar estos eventos con delicadeza y no crear conflictos, por ejemplo, en la elección de fechas o de la actividad.

Las carencias de la empresa familiar

Una vez más, el protocolo familiar vuelve a situarse a la cabeza de las carencias en la empresa familiar. No se trata sólo de que muchas de ellas ni siquiera cuenten con esta herramienta destinada a asegurar la supervivencia de la compañía y evitar conflictos en sus órganos directivos y por lo tanto en el seno familiar. Lo peor es que otras tantas, pese a disponer de un ‘manual’ implícito no son capaces de plasmar estas ideas por escrito.

No se trata de que los padres o fundadores vayan a permanecer en la empresa eternamente, sino de que la sucesión no suele encontrarse entre sus prioridades. La escasez de recursos en unos casos y la falta de tiempo en otros hacen que los empresarios familiares deban centrarse más en el día a día del negocio que en preparar su jubilación. Estos son sólo algunas de las conclusiones del informe “La Empresa Familiar en España 2007” elaborado por PricewaterhouseCoopers. En este sentido, destaca que el 40% de los encuestados prevén cambios en la propiedad de su empresa a medio plazo, en tanto que un 55% está buscando fórmulas como la separación de activos para evitar conflictos entre los sucesores.

Como suele pasar, la falta de planificación es el ‘talón de Aquiles’ de las empresas familiares, como demuestra que ocho de cada diez no posean mecanismos de resolución de conflictos entre miembros de la familia relacionados con la empresa. Y es que apenas el 24% utiliza al consejo familiar como herramienta para la gestión de problemas, como puede ser la entrada de nuevos miembros de la familia en la empresa, algo que sólo el 51% tiene previsto de forma previa mediante acuerdos.

Pero este no es el único apartado al que no pueden acceder por falta de tiempo, ya que al 69% les gustaría poder dedicar más recursos a la elaboración y desarrollo de su estrategia de negocio, así como mejorar sus limitaciones como directivos (32%) o aprender a identificar los negocios por adquirir (29%) y la integración de filiales (16%).

Al final, como cualquier otra pyme, lo que le importa a las empresas familiares es la buena marcha del negocio. Así, sus prioridades abarcan aspectos como el control de costes y la mejora de cash flor, que el 78% identifica como sus mayores preocupaciones. En el fondo, esto no hace sino poner de manifiesto la importancia de contar con liquidez para poder moverse en el mercado de forma más rápida.

Cómo hacer frente a Hacienda

Se acerca el fin de año y tanto en los departamentos de administración y contabilidad de las pyme como en la cabeza de innumerables autónomos se repite la misma pregunta: ¿cómo puedo reducir mi factura fiscal?, es decir, cómo pagar menos a Hacienda. Evidentemente, lo recomendable en estos casos es llegar a estas fechas con los ‘deberes hechos’ para que durante el último mes del curso sólo sea necesario buscar complementos a las deducciones que previamente se han implementado a lo largo de todo 2007. Pero esto no siempre es posible y en muchos casos los pequeños emprendedores afrontan la recta final con prisas por encontrar la mejor fórmula para no rascarse los bolsillos en el impuesto de sociedades.

En este sentido, lo primero que debe tener en cuenta cualquier pyme son los cambios que se han producido en el Impuesto de Sociedades respecto a 2007.  En este ejercicio el gravamen que soportarán los pequeños y medianos emprendedores será ya de por sí menor (sólo el 25%) que en 2006. Además, se mantienen las deducciones en materia de I+D y por las actividades exportadoras.

Alberto Valiño ofrece en su blog interesantes consejos y artículos especializados en fiscalidad. Además, Cinco Días también cuenta con un apartado específico destinado al Impuesto sobre la Renta y al Impuesto de Sociedades y siempre se puede consultar la página oficial de la Agencia Tributaria para solucionar dudas o descargarse programas de ayuda.

Europa vuelve a pensar en ‘pequeño’

La Unión Europea quiere dar un nuevo rumbo al mercado único y recuperar viejas sensaciones, para lo que ha hecho del consumidor y la pyme sus principales objetivos para el futuro. En concreto, la Comisión Europea ha aprobado un paquete de medidas que mejoran sustancialmente los derechos de los consumidores frente a las empresas. En este sentido, el organismo comunitario quiere recortar la ‘tiranía’ de los bancos y hacer que los consumidores puedan abrir y cerrar cuentas bancarias sin tener que abonar comisiones, además de poder presentar reclamaciones conjuntas contra compañías (especialmente cuando se trata de grandes multinacionales). Además, revisará 23 mercados de productos y servicios que no están siendo explotados al máximo tanto por consumidores como empresarios.

Si bien estas medidas tienen su incidencia sobre las pyme, lo que realmente alterará el rumbo de este tipo de corporaciones es la introducción de la “ley de la pequeña empresa”. Se trata de la aplicación definitiva del paquete de medidas adoptado a principios de año y destinado s agilizar trámites y facilitar el acceso a los programas europeos de financiación y ayudas. Además, desde el seno de la UE también quieren fomentar la cooperación transfronteriza para crear un verdadero mercado único. En este sentido, se tratará de impulsar la movilidad de los investigadores entre los países miembros.

El portal europeo para pyme cuenta con algo más de información sobre las medidas aprobadas por la CE, al igual que la página oficial de la CE .

El local, una difícil decisión

A la hora de afrontar la apertura de un nuevo negocio hay que tener en cuenta varios factores. Al principio es fácil centrarse de forma casi exclusiva en crear un exhaustivo plan de negocios o un programa para el desarrollo del producto que más adelante comercializará la pyme y dejar de lado otras cuestiones de índole más práctica. Dentro de estas últimas se encuentran todas las referentes al local donde estará ubicado el negocio. Se trata de una de las decisiones más importantes que tendrá que tomar el empresario, casi tanto como las referentes a la forma societaria o el diseño de sus artículos. No hay que olvidar que será la imagen de la empresa y de su aspecto y localización dependerá que entren o no los clientes.

Pero si la ubicación y el diseño son importantes, no lo es menos el régimen en el que lo tenga la empresa, es decir, alquilado o en propiedad. En el fondo, la situación no es diferente a la que se plantea cualquier persona a la hora de independizarse y buscar una nueva vivienda. Evidentemente existen una serie de factores que condicionan totalmente la decisión del empresario: el precio, la disponibilidad de recursos y la edad de la pyme. Es más factible que una compañía novel se decante por el alquiler porque así asume menos riesgos en caso de que el negocio no marche todo lo bien que se preveía. Además, esta opción también permite una mayor flexibilidad a la pyme, que puede cambiar de ‘residencia’ con mayor facilidad en función de sus necesidades.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que el capital destinado al alquiler no deja de ser una inversión en saco roto. El empresario no obtiene ningún tipo de compensación por el dinero que destina al alquiler, mientras que adquiriendo el local, la empresa siempre tendrá un patrimonio al que atenerse si las cosas no salen como pensaba. Aunque se prevé una fuerte desaceleración en el mercado inmobiliario en general, no parece que ésta vaya a afectar a los locales comerciales. Como ocurre en el caso de las viviendas, las zonas más transitadas de la ciudad (el centro principalmente) siguen revalorizándose. Hacerse con un local propio en una de estas ubicaciones o en otras donde se prevé un crecimiento de la ‘vida’ en el barrio es una inversión rentable, especialmente si el negocio fracasa, ya que el empresario podrá vender ese establecimiento y por lo menos recuperar así parte de la inversión. Esto no ocurre en el caso de los alquileres, donde además suelen firmarse contratos relativamente largos de hasta tres años. En caso de que la empresa no termine de despegar y el emprendedor decida ‘cerrar la persiana’, deberá llegar a un acuerdo con el arrendatario, algo que no siempre es fácil ni siquiera posible.

Bienvenidos a Gestion Pyme. En gestionpyme.com podrás encontrar información relacionada con el mundo de las pequeñas y medianas empresas: Consejos prácticos, información útil... .

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