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Vuelta al trabajo, ¿estamos preparados?

Se acabó levantarse a las 12.00 del mediodía y las noches interminables hasta altas horas de la mañana. Muchos terminan sus vacaciones ya y a otros les queda poco. Para una gran parte de los trabajadores volver a su puesto supone toda una odisea porque seguramente nuestra cabeza todavía estará en aquel lugar paradisíaco en el que hemos disfrutado.

Otra cuestión es la de pensar que llegaremos a nuestro trabajo y habrá una gran acumulación de tareas que no hemos podido realizar en nuestra ausencia. Tampoco hemos podido delegar y se nos hace todo una montaña que llegará a provocarnos un estrés innecesario.

Si hemos podido desconectar del todo, la vuelta al trabajo debe costarnos mucho menos y tendremos más ganas de idear proyectos nuevos, en caso de que nuestro trabajo nos motive y aporte satisfacciones.

Ábaco Siglo XXI, compañía experta en Recursos Humanos, no da algunos útiles consejos para aprender a
compartir tu trabajo y, sobre todo, organizar tu tiempo hasta salir del embotellamiento. No hay fórmulas mágicas pero te vendrán bien cuando llegues al despacho.

-La primera medida es la de acabar o empezar el trabajo prioritario. Algunos mails y llamadas pendientes que no hicimos antes y que ahora son imprescindibles. Ábaco nos recomienda hacer una pequeña lista de tareas a realizar para no agobiarnos e ir tachando las actividades ya acabadas.

-Es importante calcular el tiempo necesario para realizar cada tarea. Te ayudará a organizar tu trabajo y avanzarás más rápidamente.

No empieces el primer día a tope. Poco a poco, acabas de llegar de vacaciones y no lo vas a hacer todo a la vez, porque el resultado va a ser que no harás ni la mitad de lo fijado. Empieza, por ejemplo, por las llamas pendientes y mañana ya seguirás con los mails.

-Decide cuáles de tus tareas no son imprescindibles, ¿qué pasaría si no lo haces todo tan bien? Es difícil elegir en qué tareas bajar el nivel pero será temporalmente y con ello ahorrarás el tiempo que necesitas.

Organiza las tareas dentro de ese tiempo con la prioridad que tenían en tu lista. Comprueba si todo podrá estar terminado cuando debe. Si no pide ayuda, habla con tu jefe, o considera otro tipo de soluciones, hay veces que una buena organización no basta.

Delega. Hay muchos profesionales que no conocen esta palabra, pues creen que todo lo pueden hacer ellos y las consecuencias pueden actuar directamente en sun rendimiento o, en lo que es peor, en la salud.

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