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Tres razones para contratar a una mamá

Ser madre puede ser un impedimento laboral, pero sólo porque las empresas todavía no se dan cuenta de todo lo que una mamá puede aportar. Estas son tres razones para contratar a una mamá para tu pyme.

Puede parecer políticamente incorrecto, pero lo cierto es que todavía muchos empresarios dudan ante la posibilidad de contratar a mujeres porque entienden como un riesgo el hecho de que se puedan quedar embarazadas, por la baja que supone, más después el tiempo que deberán dedicarle a los futuros hijos. Sin embargo, no deben ser vistas como empleados de alto riesgo, sino como trabajadores de alto potencial.

Tres razones para contratar a una mamá

Curiosamente, ahora que se igualan los derechos del hombre para poder coger permisos de paternidad y no hay ese tipo de reticencias, es momento de destacar las ventajas de contratar a mujeres que pueden ser madres o que ya lo son. Vanesa Merit, presidente de Metal Mafía, en un artículo en la web www.inc.com enumera tres:

 

  • Eficiencia. Aunque los hombres cada día asumen más funciones en el cuidado de la casa y los niños, las mujeres siguen liderando estas actividades y en el caso de las madres trabajadoras tienen que hacer un esfuerzo doble lo que les obliga a ser más eficientes y eficaces. De esta manera, las madres trabajadoras consiguen hacer el mismo trabajo en menos tiempo y de forma más correcta. Tienen mayor motivación, se organizan mejor y, por eso, son capaces de hacer las cosas igual de bien para poder encargarse de sus labores familiares.
  • Empatía. Cuando una mujer se convierte en madre parece desarrollar el don de poder colocarse en el lugar de los demás, de entender cómo se sienten las personas. Esto puede ser muy interesante en el caso de personas que se dedican a dar servicio a los demás y son capaces de atender ofreciendo su corazón para agradar a los clientes. Sin duda, es un valor para la empresa.
  • Determinación. Decir que las madres son unas luchadoras, que no se detienen ante nada por salvaguardar el bienestar de su familia, no es revelar ningún secreto. Dentro de una plantilla de trabajadoras, las mujeres con hijos son capaces de esforzarse y amoldarse a los cambios con tal de poder hacer compatibilizar la vida laboral y familiar. Tienen mayor iniciativa. Son capaces de entrar a trabajar antes, renunciar a descansos, rendir más en el trabajo o buscar más recursos y soluciones a problemas para luego poder cumplir con sus obligaciones familiares. De hecho, recuerdo un importante empresario que una vez me confesó que, concretamente para comerciales, prefería madres, y si podían ser divorciadas, porque sabía que se esforzarían más para dar un sustento a sus hijos. La trabajadoras que son madres, al fin, no se paran ante los obstáculos y eso también es un valor para una empresa.

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