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Tres momentos en los que vender parte de la empresa

Para crecer hay que tomar decisiones arriesgadas y no hay ninguna que lo sea más que vender una parte de la empresa. Estos son tres momentos en los que ‘tirarse al agua’ merece la pena.

Vender la empresa o parte de ella puede sonar algo fuerte para la mayoría de emprendedores. Sin embargo, hay un momento en los que deshacerse de parte de la compañía puede ser la mejor solución. Dejando de lado los casos en los que la venta está motiva por cuestiones personales -por ejemplo, que necesites dinero para ti- lo que hay que preguntarse en estos casos es: ¿Vender una parte de la empresa conseguirá que el porcentaje que retienes valga más que si la empresa fuese 100% tuya? Dicho de otra forma, qué gana el empresario y la compañía con la operación.

Estas son tres situaciones en las que vender ayudará a que la empresa crezca y a que tu participación sea más valiosa que la que tenías antes, incluso si ésta era mayor.

cuando vender la empresa

La ventapermite expandir la compañía

La entrada de todo nuevo socio casi siempre significa una cosa: liquidez. Si eres capa de usar esa inyección de capital para expandir el negocio a nuevos mercados o países o llevar a cabo lanzamientos de productos que tenías postergados, el esfuerzo habrá valido la pena.

La venta permite acceder a nuevos recursos

Si la inyección de capital ofrece a la compañía nuevos recursos que creen valor, tu participación también valdrá más. En este sentido puede tratarse de sinergias que ayuden al aumento de los ingresos o de otras que ayuden a reducir costes. Estos dos casos están más relacionados con adquisiciones por parte de empresas para cimentar su relación comercial. Imagina por ejemplo una empresa dedicada a fabricar ruedas que da entrada en su capital a una compañía que fabrica coches y se convierte en su suministrador.

Más allá de las sinergias concretas, toda operación que de entrada a socios o empresas dispuestos a aportar su esperiencia y conocimientos creará valor. Lógicamente, para eso es necesario estudiar de antemano con quien haces negocios, pero se supone que este es un trabajo ineludible si estás pensando en vender parte de tu compañía.

El dinero permite reducir riesgos

Controlar los riesgos es crucial para cualquier empresa y una buena forma de hacerlo a con nuevos socios que aporten capital o que simplemente diversifiquen riesgos. Piensa en una empresa dedicada a la gestión de propiedades inmobiliarias y otra a la venta de pisos. La primera lo hará bien cuando la segunda lo haga mal y viceversa, porque ambas trabajan una parte del ciclo inmobiliario. Una fusión o una inversión cruzada entre ellas protegerá a cada una del ciclo bajo de su negocio.

En cualquier caso, una cosa es que la venta de la empresa aporte valor y otra ser capaz de cerrarla correctamente. Para esto último, en este post te damos las claves para hacerlo.

Imagen –  Netfalls – Remy Musser en Shuttestcok

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