Publicado por Jose Trecet - 06/03/08 a las 12:03:25 am
El nuevo estatuto de los trabajadores autónomos comienza a dar sus frutos y a partir de hoy los trabajadores por cuenta propia cuyos ingresos dependan al menos en un 75% de un solo cliente podrán registrar sus contratos en las Oficinas de Prestaciones de las Direcciones Provinciales del Servicio Público de Empleo Estatal. Se trata de una medida provisional hasta que se dicten las disposiciones necesarias para la aplicación de la Ley del Estatuto del Trabajo Autónomo (LETA), que regula los contratos entre el trabajador y la persona que lo contrata.
Y es que como ya ocurre con muchas de las disposiciones del Plan General Contable, las normas concretas que regirán el Estatuto de los Trabajadores Autónomos, que fue aprobado el pasado 13 de octubre, todavía no han sido desarrolladas. Así, los autónomos dependientes no han podido disfrutar sus derechos legales (vacaciones, indemnizaciones, jornada laboral…) hasta la fecha. Los trabajadores deberán presentar sus contratos en el Área de Prestaciones de los Servicios Públicos de Empleo de las comunidades autónomas, salvo en el País Vasco, Ceuta y Melilla, que serán registradas por el Área en Empleo. En cada una de las regiones se abrirá un Libro auxiliar para el registro que incluirá todos los contratos de cada trabajador con su número y fecha de registro.
El nuevo estatuto establece que los autónomos dependientes son aquellos que, además de percibir el 75% de sus ingresos de una sólo fuente, no tienen ningún trabajador a su cargo ni ejecutan una actividad indiferenciada de un empleado normal por cuenta del cliente. Sin embargo, también debe disponer de infraestructura y material propio, así como desarrollar su trabajo bajo sus propios criterios organizativos y percibir una contraprestación económica en función del resultado de su actividad.
Publicado por Jose Trecet - 12/02/08 a las 10:02:27 am
Como en cada campaña electoral cuando se acercan las elecciones, los partidos políticos presentan sus programas de gobiernos y se lanzan a la caza de votos a través de promesas que sirven, entre otras cosas, para plasmar los ideales que aparecen esos mismos programas. En muchas ocasiones el debate político en los medios de comunicación se centra en las medidas más ‘populistas’, mientras que otras de mayor trascendencia se presentan como ‘comparsa’. Por eso es importante que los pequeños y medianos empresarios conozcan los proyectos y acciones concretas que cada partido ofrece en materia económica.
Desde un primer momento el PSOE ha asegurado que la prioridad de su programa serán las políticas sociales, pero también ha dado una serie de líneas maestras sobre sus planes para las pyme. La deducción de 400 euros en el IRPF prometida por José Luís Rodríguez Zapatero ha sido la medida más comentada, sobre todo por la posibilidad de que los autónomos se quedasen fuera de los subvencionados. Finalmente, este colectivo, que supera 3,3 millones también podrá embolsarse esta cuantía, aunque todavía no está muy claro cómo se llevará a cabo desde el punto de vista operativo.
Además, desde el partido en el Gobierno también han anunciado que estudiará ampliar las rebajas en el impuesto de sociedades. En concreto, el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, precisó que “lo que nosotros haremos es, con los recursos, con la recaudación de los impuestos, aplicar las políticas sociales y si hay margen, si hubiera margen a lo largo de la legislatura, se aplicaría siempre a mejorar las rentas del trabajo y las rentas de los pensionistas”, explicó. En el caso del impuesto de sociedades, el PSOE rebajará la presión fiscal “a las pequeñas y medianas empresas si hubiera ese margen”.
Otra de las grandes promesas electorales del PSOE en materia económica será la supresión del Impuesto de Patrimonio, aunque todavía no se ha concretado cómo se compensará a las Comunidades Autónomas por la merma de sus ingresos. Se trata de una antigua reivindicación de todo el sector fiscal y de una medida que acabará con un gravamen ya obsoleto. Todavía en el ámbito fiscal, se eximirá del pago del impuesto de sucesiones a las herencias inferiores a los 60.000 euros y tampoco tributarán por sucesiones la vivienda familiar y el negocio familiar, siempre y cuando dependa de ella la subsistencia de los herederos.
En cuanto al empleo, el PSOE se ha comprometido a crear dos millones de empleo en la próxima legislatura hasta alcanzar el pleno empleo en 2011. Entre sus previsiones destaca la reducción de la tasa de paro al 7% y el aumento de la actividad hasta el 70%, además de continuar con su lucha contra la temporalidad, que debería caer al 25%. Para ello ha prometido mejorar las inversiones en I+D para potenciar la competitividad de las empresas españolas, aunque no ha precisado ningún tipo de medida al respecto. Lo que sí hará para mejorar la conciliación entre trabajo y vida familiar es la creación de 300.000 plazas de guardería.
Quienes deseen emprender un nuevo negocio también lo tendrán más fácil y además de las habituales ayudas y asesoramiento, se bonificará con 500 euros anuales sobre la cuota de la Seguridad Social a cargo del empresario que sea mujer joven o inmigrante para el primer trabajador contratado de forma indefinida. Del mismo modo, los particulares que inviertan en proyectos de emprendedores podrán deducirse el 10% de esa cuantía en el IRPF y se tratarán de reducir las cargas administrativas un 30% a través de la simplificación de los trámites burocráticos.
Publicado por Jose Trecet - 25/01/08 a las 09:01:46 am
Realizar valoraciones sobre los activos y la necesidad o no de contratarlos o de invertir en ellos es una de las tareas más complicadas a las que se puede enfrentar cualquier pequeño y mediano empresario. Sin embargo, también es una de las actividades que no pueden ni deben eludirse, no sólo ya con determinados productos sino con el global de la empresa. Y es que en muchos casos los emprendedores desconocen plenamente cuál es el valor real de su empresa.
Es necesario precisar que si bien existen fórmulas matemáticas para calcular el coste de una empresa en términos económicos, se trata siempre de cifras abiertas a la interpretación, ya que por el momento no existe ninguna fórmula capaz de valorar con precisión no sólo los activos sino también la posición en el mercado y perspectivas de futuro de una compañía sin margen de error. Además, cada sector y tipo de empresa se ajusta más a una metodología concreta. Javier Martí Corral, socio de Valorapyme explica en la página de Microsoft que, pese a todo “el método comúnmente más admitido y empleado para empresas no cotizadas es el de descuentos de flujo de caja”. Se trata de determinar el valor actual de los flujos de fondos futuros descontándolos a una tasa que refleja el capital aportado, ya que no se puede comparar el capital en diferentes periodos, por la variación del valor del dinero.
El problema de este método llega a la hora de predecir el comportamiento de la empresa en un plazo de cinco a diez años. Entramos así en el terreno de la especulación y las perspectivas de negocio, muchas veces terreno de desavenencias en el momento de la valoración. Otro de los inconvenientes llega a la hora de determinar la tasa de descuento que se debe aplicar, y que será decisiva para la posterior para que la pyme salga bien o mal parada.
Corral indica que existen varias fórmulas para calcular estos datos, aunque estas no siempre son capaces de analizar todos los intangibles que rodean la actividad empresarial. Es, por ejemplo, como analizar Coca-Cola sin tener en cuenta el valor de su marca. Así, a la cuenta de resultados y perspectivas se le deben añadir, según Intelec, otra serie de activos como el Capital Humano o intelectual, el Capital Estructural y el Capital relacional. Son, evidentemente, recursos difícilmente mesurables y que pueden terminar llevando a confusión a la hora de establecer el coste o valor real de la empresa. Por eso, siempre es recomendable hacer dos valoraciones por separado, una estrictamente financiera/contable y otra global.
Para quienes quieran conocer cuánto vale su empresa sin tener que realizar estos engorrosos cálculos. Empresas como la propia Valorapyme o Intelec disponen de servicios específicos al respecto. El precio, como es lógico, depende de la complejidad del estudio y el grado de profundidad que desee el empresario. Así, por ejemplo, en e-Valora, la aproximación de valor tiene un precio fijo de 50 euros más IVA, en tanto que un estudio a medida puede oscilar entre los 5.000 y 10.000 euros. La primera serviría para hacerse una idea de en qué punto de mercado se encuentra la compañía, en tanto que la segunda es necesario en caso de que la empresa esté en venta o busque socios de negocio.
Publicado por Jose Trecet - 20/11/07 a las 10:11:01 am
Por fin. Después de largos meses de espera las pyme y el resto de empresas que operan en España ya pueden acceder al texto definitivo que marcará el devenir de sus cuentas a partir de 2008. Sin embargo, y según desvela un estudio realizado por KPMG, apenas el 29 por ciento de los empresarios tiene alguna idea concreta de cómo es el nuevo Plan General Contable (PGC) y tan solo el 25 por ciento asegura saber lo suficiente como para manejarse en esta maraña de números y activos.
Aunque la contabilidad es un elemento básico para cualquier pyme, son muy pocas la que verdaderamente le sacan todo el partido posible. Muchas veces las empresas no cuentan con personal especializado o con las mejores herramientas para su manejo como puedan ser programas informáticos. El nuevo y, sobre todo controvertido, PGC no hace sino sembrar todavía más confusión en un apartado suficientemente complicado para la mayoría de compañías. La adaptación de España a las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC) no termina de convencer a una parte del sector y así desde el Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España su presidente, Rafael Cámara, asegura que el nuevo PGC reducirá la competitividad de las empresas españolas frente a las europeas, además de alejarlo todavía más de las NIC, ya que “poco puede converger una norma cuyo desarrollo sólo supone un 10% de las 2.500 páginas de texto que ocupan las normas internacionales que se querían trasponer”.
Pero no todo tiene por qué ser negativo. Por primera vez, las pyme disponen de su propio PGC, aunque también pueden acogerse al general si así lo desean. Las ventajas de su plan específico radican, principalmente, en la simplificación de sus obligaciones contables. La nueva ley identifica una serie de operaciones realizadas con carácter general por las pyme y simplifica los criterios de registro, valoración e información que deben incluirse en la memoria.
En cuanto a cambios más concretos, en los instrumentos financieros se elimina el criterio de valoración de activos en leasing desde el punto de vista del arrendatario al tiempo que desaparece la obligación de confeccionar el estado de ingresos y gastos reconocidos. Aunque conserva la misma estructura que el vigente PGC, el nuevo incluye algunos documentos como el estado de cambios en el patrimonio neto y el estado de flujos de efectivo. Además, las operaciones se contabilizarán en función de su realidad económica, no sólo de su forma jurídica y en el los criterios de valoración se incorporarán el valor razonable y el coste armonizado. Se trata así de acercar las operaciones al día a día de la empresa.
Todavía se desconoce cuál será el coste económico que tendrán que soportar las pyme por este nuevo cambio. Desde el Gobierno aseguran que será prácticamente nulo, aunque un estudio realizado en Lérida indica que tendrá una incidencia de 3.000 euros en las empresas de la región.
Consciente de las dificultades que plantea el nuevo PGC, a continuación dejo algunas páginas web con recursos interesantes al respecto, aunque también ampliaré información en posteriores posts.
La página www.plangeneralcontable.com ofrece una variada información acerca del nuevo plan dividida en secciones. Las cuentas del nuevo PGC se pueden encontrar en www.pgc-2008.com, mientras que en el foro especializado www.contabilidad.tk/node/1078 uno de los usuarios ofrece los 25 cambios más notables que se han producido.
Publicado por Jose Trecet - 03/10/07 a las 09:10:04 am
La inversión en I+D se ha convertido en la principal prioridad del Ministerior de Industria a tenor del proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Este apartado aglutinará más de la mitad del gasto ministerial, concretamente 4.724 euros, lo que supone un aumento del 13,42 por ciento respecto a 2007.
Las líneas de actuación del Ejecutivo en esta materia son varias. En primer lugares Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial aportará fondos por valor de 2,552 millones de euros (en 2007 fueron 2.146 millones) para la innovación dentro de las pyme. Las diferentes convocatorias aparecerán paulatinamente en la página web oficial del centro.
Por supuesto, el Plan Avanza seguirá funcionando y siendo uno de los principales estiletes en la modernización de las pyme españolas. Para 2008 contará con 174 millones de euros más que el año pasado hasta un total de 1.713 millones, un 11,32% más. Aunque gran parte de las subvenciones de este plan aparecerán publicadas en Red.es, las comunidades autónomas también tendrán un papel importante en el reparto de los fondos. En paralelo, el gobierno también prestará apoyo para la renovación de equipos informáticos y el desarrollo des TIC con ayudas valoradas en 845 millones de euros, un 23% más que en 2007.
El Gobierno también destinará 122 millones exclusivamente al sector aeronáutico para apoyar la presencia de las compañías españolas en los concursos internacionales del sector. Además, ha reservado 15 millones de euros para fomentar la presencia de empresas nacionales en proyectos de investigación comunitarios a fin de que sean capaces de captar más fondos europeos en materia de I+D, que en los próximos años pueden alcanzar los 40.000 millones de euros. Las comunidades autónomas serán las encargadas de crear los mecanismos necesarios para que las pyme puedan acceder a la financiación comunitaria.
Publicado por Jose Trecet - 21/09/07 a las 09:09:49 am
Aunque aparentemente las fusiones y adquisiciones son más propias de las grandes empresas, no hay ninguna razón para que una pyme no pueda entrar también en este juego para resolver los diferentes cambios a los que se puede enfrentar. Bien es cierto que no existe en España demasiada costumbre al respecto, pero también lo es que la venta a tiempo de la empresa no tiene por qué ser necesariamente un trauma.
El mayor error que comenten muchas pyme en este apartado es caer en el autoengaño, es decir, obviar la caída de la progresiva de la pyme durante años. Es el primer síntoma del fin, que puede alargarse durante años como una agónica muerte. Esto pone de relieve que, efectivamente, existen ocasiones en los que lo más útil para la subsistencia de la propia empresa es su venta para que la nueva savia gestora le dé otro aire. Sin embargo, en estos casos siempre queda preguntarse ¿Cuándo es el mejor momento para hacerlo? No hay una respuesta clara y en primer lugar el emprendedor deberá realizar un análisis lo más objetivo posible de la situación y evitar que le afecten, en la medida de lo posible, las llamadas ‘barreras emocionales’.
Es normal que el apego a la empresa, que no deja de ser ‘la niña de sus ojos’ y otros miedos e inseguridades retrasen la operación e incluso lleguen a desbaratarla. Los datos son claros, una vez pasado el momento cumbre, el valor de la compañía puede caer hasta un 30% e incluso más. En el peor de los casos, al no venderla en el momento oportuno, el emprendedor puede verse obligada a malvenderla y no demasiado tiempo más tarde. Todo ello por no percibir la empresa como lo que es, un negocio.
Evidentemente, parece que el traspaso es una solución demasiado drástica e incluso desacertada. Sin embargo, todo depende del entorno y de la situación concreta de a pyme. Así, si por ejemplo peligra la sucesión, o se da una ralentización crónica del crecimiento, cambios drásticos en el panorama jurídico, parece una solución más factible. En cualquier caso, antes de poner en venta la empresa lo primer que debe preguntarse el empresario es ¿Invertiría en ella si no fuese mi empresa? En caso negativo se encuentra ante un serio problema y deberá llevar a cabo una buena planificación del proceso de venta para obtener algún rédito. El estudio ‘¿Cuándo hay que vender una empresa?’ llevado a cabo por los profesores del IESE Josep Tapies y Pedro Nueno apunta hasta un total de 76 cuestiones que el emprendedor debe afrontar a la hora de decantarse por una transacción o no.
Publicado por Jose Trecet - 14/09/07 a las 09:09:25 am
A primera vista la a afirmación puede parecer un tanto osada. En un país donde la construcción ha sido durante los últimos años uno de sus principales motores de crecimiento no parece en absoluto positivo la actual crisis crediticia y el estancamiento del sector inmobiliario. También es cierto que no todo tiene por qué ser negro o blanco y que siempre hay alguien que puede beneficiarse de los casos ajenos. Por esta vez y sin que sirva de precedente, podrían ser las pyme españolas. Por lo menos esto es lo que aseguran desde VR Business Brokers España.
La argumentación de esta firma es que, una vez cubierto el tramo de inversión en el ladrillo y dado la caída de su rendimiento, los inversores volverán fijar su vista en otros sectores y concretamente en pyme. La compañía aporta un escalofriante dato sobre las pequeñas y medianas empresas de sobra conocido: su tasa de mortandad. En España hay más de 3,1 millones de pymey más del 8% de las mismas cesa su actividad cada año. De estas, el 34,2% pertenece al sector de la hostelería, el 30,5% al de servicios, el 18,2% al comercio y el 17,1% son empresas industriales.
Lo peor de todo es que, al parecer, la mayor parte de estas ‘defunciones’ o cierres han sido motivados por la falta de inversores o compradores. Hasta ahora el negocio del ladrillo venía reportando suculentos beneficios superiores al 15% unas cifras que difícilmente se verán con el ‘parón’ del sector. Además, la incertidumbre desatada por la crisis crediticia está afectando a los mercados bursátiles y aumentando su inestabilidad (aunque de este tipo de avatares se puede encontrar información más detallada en otros blog de Financialred). Ante esta situación, José María Varas, consejero delegado de VR Business Brokers, asegura que “nuevos o viejos actores tales comocapital riesgo, ‘venture capital’ o‘business angels’ centrarán su atención en las empresaspymeque ofrecen mejores retornos a sus inversiones. Las fuentes de inversión alternativas por la vía de fusiones o adquisiciones por capital español o intracomunitarias, venta de participaciones o la venta de empresas y negocios tomarán mayor auge”.
Publicado por Jose Trecet - 03/07/07 a las 09:07:51 am
El protocolo familiar es una de las herramientas principales de la empresa de ese tipo para dibujar las reglas entre los miembros de la compañía, que a la vez suelen ser familiares. Son una serie de normas que llegarán lo lejos que quieran sus creadores y serán vinculantes hasta el punto que ellos quieran. Hasta hace poco se trataba generalmente de documentos privados para el uso exclusivo dentro de la empresa. Sin embargo, desde el pasado 5 de abril es posible incluirlos en el Registro Mercantil. Esto supone toda una victoria para la empresa familiar: por primera vez se reconoce legalmente la existencia de los protocolos.La normativa no es excesivamente explícita respecto a lo que puede y no puede publicarse. De esta forma, una empresa podría dar a conocer la totalidad o sólo una parte de su protocolo familiar e incluso es posible indicar simplemente que la compañía cuenta con uno sin revelar absolutamente nada de su contenido. En cualquier caso, no se trata de una exigencia (ninguna empresa está obligada a publicitar si cuenta con esta herramienta), por lo que todo queda a disposición de lo que decida el empresario. Entonces, ¿es positivo o negativo? ¿Cuándo conviene dar a conocer el protocolo y por qué?. Evidentemente, no existe una única respuesta clara. Todo depende de las circunstancias concretas de cada compañía.Lo que sí está claro es que al hacer pública una parte o la totalidad del protocolo se está, por una parte facilitando información sobre las interioridades de la empresa a la competencia, pero también a los clientes. Es un paso adelante para dotar de más transparencia a la empresa familiar y un salto en lo que a su profesionalización se refiere.En este sentido, el Real Decreto 171/2007 también reconoce por primera vez la labor consultiva del Consejo Familiar y su capacidad para coordinar la gestión de la empresa y los intereses y relaciones personales de sus dueños.
Publicado por Jose Trecet - 16/06/07 a las 07:06:55 pm
Si la importancia de la pyme para el tejido empresarial español está lejos de toda duda aunque se la ayude poco en lo económico mediante préstamos u otro sistema o se la denigre, el definirlas y clasificarlas ha sido siempre fuente de conflictos, como a la hora de definir el conceto de empresa.
Aunque la Unión Europeacuenta con su propia descripción de lo que es una pequeña y mediana empresa (pyme), hasta 2005 ni siquiera todos los países de la unión y miembros se acogían a ella, con los problemas que esto conlleva a la hora de acceder y diseñar los programas de ayuda que desde ellas solicitan.
En su última actualización, la Unión Europea divide a las pyme y la clasifica entre: microempresas, pequeñas y medianas empresas lo que además depende de cual es su nivel de facturación, número de empleados y del balance anual.
Mircroempresa:
Se entiende por Microempresa toda aquella que posea hasta un máximo de 10 empleados en su plantilla y con un límite de facturación y un balance anual de hasta 2 millones de euros, dicha cifra antes no se encontraba delimitada.
Pequeña Empresa:
En tanto, se entiende por definición de pequeña empresa a toda aquella que en su plantilla cuente con entre 10 y 50 empleados, además de registrar hasta un límite de facturación de hasta 10 millones de euros como máximo, vale recordar que anteriormente esta cifra se situaba en el máximo de hasta 7 millones de euros y otros 10 millones de euros en su balance, anteriormente dicha cuantía era hasta 5 millones de euros.
Mediana Empresa:
Para este caso se defien a la mediana empresa como auqella que tiene en su plantilla a 250 empleados, y que cuenta con una facturación de hasta 50 millones de euros, ya que anteriormente eran 40 millones de euros y contar con un balance anual por hasta 43 millones de euros, quedando atrás los 27 millones anteriores que se requerían.
Al igual que ocurre con las grandes corporaciones y el total de las pyme, la relación numérica entre las propias pyme ambas es inversamente proporcional a su tamaño. Es decir, a mayor dimensión, menor número de compañías. De esta forma, las microempresas suponen cerca del 94% del total de pyme, mientras que las pequeñas suponen cerca del 5% y las medianas sólo el 0,70 por ciento. Mención especial supone el hecho de que los autónomos o empresas unipersonales alcancen el 52 por ciento del total y asunto al que dedicaremos un post más adelante.
Aunque a priori no pueda parecer muy importante, tener un único sistema para ordenar el tipo de empresas permite tanto al Gobierno y a la UE llevar a cabo planes globales específicos para cada área, adaptándose a las necesidades concretas. Además, también es positivo para llevar a cabo negocios entre las propias compañías, ya que cada una sabe con qué tipo de corporación está tratando simplemente por su denominación, todo ello por no hablar de su papel clave para establecer las ayudas y subvenciones.
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