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Como incluir a una empresa en ASNEF

La morosidad es una de las opciones que toda pyme debe contemplar cuando empieza a trabajar con un cliente. Aunque todas las empresas tratan de cubrirse ante los impagos, lo cierto es que estos terminan produciéndose. Se puede decir que es algo inevitable y cuando llega el momento hay que tener claro como gestionarla relación con clientes morosos.

En principio lo ideal es no tener que recurrir al enfrentamiento ni tomar medidas drásticas, pero esto no siempre es posible. Por eso las pyme también deben tener claro cuáles son sus opciones de presión ante clientes morosos. La primera medida y más sencilla es incluir al particular en el ASNEF, uno de los principales registros de morosos de España, o incluir a una empresa en el ASNEF Industrial, un regustro especialmente dirigido a empresas.

El proceso para inscribir a una empresa en ASNEF no es costoso ni demasiado complicado, aunque para poder llevarlo a cabo deben darse ciertas condiciones. Es decir, la empresa morosa tiene que cumplir algunos requisitos que están recogidos en el  artículo 29 de la Ley Orgánica 15/1999

  • La existencia previa de una deuda cierta, vencida y exigible, que haya resultado impagada.
  • El requerimiento previo de pago a quien corresponda, en su caso, del cumplimiento de la obligación.
  • Que el acreedor o quien actúe por su cuenta e interés, se asegure de que concurren todos los requisitos exigidos en los apartados anteriores, en el momento de notificar los datos adversos al responsable del fichero común.

A esto hay que añadir un plazo de espera antes de poder incluir a una empresa en ASNEF u otro registro de morosos. En concreto, según la la Agencia Española de Protección de Datos (APD), sólo se podrá incluir a una compañía en estos ficheros a partir del cuarto mes de impago.

Además, el procedimiento de inclusión también debe atenerse a otra serie de formalismos en cuanto a los tiempos para comunicar la inclusión en el fichero de mosoroso y la veracidad de las pruebas documentales aportadas. En este sentido, la empresa debe ser notificada por escrito en un plazo de 30 días sobre su inclusión en ASNEF Industrial. El documento debe incluir el nombre de quien le ha metido en el registro de morosos y la cantidad por la cual lo ha incluido.

¿Cuanto cuesta?

El coste de incluir a una empresa en ASNEF industrial es muy bajo. En primer lugar hay que darse de alta en el registro y pagar una cuota de usuario de 39 euros mensuales, que además dará acceso a su base de datos y permite incluir los impagados anteriores (hasta seis años en el caso de ASNEF). Cada inscripción tiene un coste de 5,9 euros por el coste de la carta que se envía al afectado y cada consulta de 3,9 euros que se suman y si superan los 39 euros mensuales, el usuario deberá pagar la diferencia. Es decir, cada usuario cuenta con 39 euros al mes para poder investigar posibles clientes o para denunciar impagos.

La consulta de los impagados aporta tres series de datos respecto a la empresa morosa. En primer lugar informa sobre el domicilio y datos sociales, después alerta sobre el importe de los impagados, así como si la compañía está efectuando algún pago de la cantidad adeudada recientemente o de forma periódica. Esto sirve sobre todo para saber si, pese a ser una empresa morosa, tiene intención de ir liquidando sus deudas. Por otra parte, la información sobre el capital social estructura del mismo, etc, servirán para saber con qué tipo de compañía se hacen negocios y su solvencia.

Aunque evidentemente incluir a una empresa en ASNEF, RAI u otro registro de morosos no es agradable, puede ser la única solución para presionar a nuestros deudores. De hecho, uno de cada tres acelera el pago sólo con amenazarles.

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¿Cuanto generan los impagos en la empresa?

Con la crisis se han disparado la morosidad y al amparo de los mismos ha florecido todo un sector, el de gestión de impagos. Su crecimiento sirve para darnos una medida de cuanto general las facturas que dejan de cobrar las empresas: 560 millones de euros en facturación para este tipo de empresas, aunque la cartera global gestionada es de 71.000 millones.

Morosidad y financiación son, en ese orden, las mayores preocupaciones de las pyme y los trabajadores autónomos. Los últimos datos sobre impagos parecen corroborar ese orden de prioridades. En su informe “Empresas de Gestión de Impagos”, DBK, filial española de Informa D&B , hace una radiografía del sector que bien puede servir para ilustrar como en toda crisis surgen oportunidades. En este caso, la oportunidad de unos llega por la desgracias de otros en forma de dificultades para cobrar por parte de las empresas.

Así, la facturación agregada de las empresas del sector alcanzó los 560 millones de euros en 2010, lo que supone un aumento del 7.7%, algo menor que el de ejercicios pasados, pero todavía importante. Sin embargo, lo realmente espectacular llega por el lado de la cartera total de impagados, que alcanzó los 71.000 millones de euros o un 16,4% más. Si tenemos en cuenta que no todas empresas recurren a servicios de gestión de impagos, sirve para hacerse a la idea del problema de la morosidad en el país. Además, lo peor es que cada vez resulta más complicado cobrar el dinero, incluso para los profesionales. De hecho, la tasa de recuperación de estas empresas cayó hasta el 16,2%, casi siete puntos en los últimos cuatro años.

De esta forma, el volumen de créditos de dudoso cobro de las entidades financieras se situó por encima de los 107.000 millones de euros a finales de 2010, un 15% más que en 2009,  lo que supone una tasa de morosidad del 5,81%, más del doble que dos años antes.
A corto plazo, la cartera gestionada por las empresas especializadas seguirá creciendo a un ritmo notable, manteniendo previsiblemente tasas de variación de dos dígitos. Sin embargo, continuará reduciéndose el porcentaje de recuperación, lo que motivará una nueva ralentización del ritmo de crecimiento del volumen de negocio de las empresas del sector. Así, la facturación sectorial podría crecer alrededor del 5% en 2011, manteniéndose ligeramente por debajo de los 600 millones de euros.

En España hay 840 empresas dedicadas a la gestión de impagados, aunque las cinco principales acumulan el 28% del negocio y las diez principales el 40%.

¿Conviene contratar?

Con los datos en la mano quien más y quien menos se planteará si tan necesario resulta contratar los servicios de una empresa de gestión de cobros. Lo cierto es que depende en gran medida del presupuesto de nuestra propia empresa y de las necesidades de caja. Desde un punto de vista puramente operativo se podría aplicar la misma estrategia que a la hora de externalizar servicios: resulta más eficiente contratar a expertos en lugar de perder tiempo y desviarnos de nuestro ‘expertise’. Pero sin embargo, lo que quizás hace realmente recomendable la contratación de este tipo de servicios es la parte emocional que está ligada a la reclamación de una deuda. A nadie le gusta tener que llamar a un cliente para recordarle que no ha pagado, y mucho menos si no es el primer aviso. El desgaste psicológico al que obliga después tiene su repercusión en el trabajo y en el rendimiento que podremos ofrecer.

Además, en la mayoría de casos estos servicios pueden ser hasta gratuitos. La clave pasa por pactar un porcentaje sobre los importes recuperados, de forma que si la empresa de recobro no obtiene resultados no habría que hacer ningún tipo de desmbolso. Eso sí, en caso de que se recuperase el dinero, nunca cobraríamos el total de la deuda, sino sólo una parte.

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Reducir el riesgo de impago

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La crisis es tan dura en algunas empresas, que las lleva a elegir vender menos y en cambio mantener la posibilidad de que cobrarán. Así lo hacen saber las aseguradoras y algunas compañías de recobro de deudas.

En tanto la previsión sobre los impagos desmejora para 2010, y sobre todo en los sectores de la industria o los servicios, mientras que el de la construcción se mantiene como líder. Baleares y Galicia se estima que sean los territorios con más impagos en cuanto a operaciones interempresariales.

La formula que utilizan algunas empresas que aplican estas medidas, drásticas se basa en que: limitan el importe de las ventas a crédito, rechazan a ciertos clientes y la petición de más avales y garantías.

Si bien el nivel medio de impagos entre empresas descendió todavía se mantiene en un alto nivel, esto se explica en que por más que el nivel de morosidad se reduzca, no es la explicación esa sino que, las empresas han elevado su nivel de selección de riesgos.

Igualmente en medio de esta crisis actual se notan menos cobradores de morosos, tal vez por las sentencias contrarias a este tipo de prácticas, no por la falta de morosos en sí. En algunos despachos han hasta cuadruplicado sus carteras de reclamaciones por impagos entre empresas.

Un problema que sufren las pymes es el que no suelen utilizar en la cantidad debida el servicio de recobro y uno de los mayores problemas es que en España en particular sufre una especie de epidemia de morosidad, que genera un alto porcentaje de los cierres de empresas. Tanto que el 69% de los pagos entre empresas se realizan por cargo en cuenta y el 23% por transferencia, mientras que solo el 5% se hace con cheques y el 1,37% con efectos de comercio como letras o pagarés, que posibilitarían como un reconocimiento de las deudas.

Fuente: emprendedores.es

Se redujeron los impagados de empresas y familias

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Dentro de la crisis que les toca vivir, apareció un buen dato para las pymes, y es que el importe de los efectos de comercio impagados , que no han sido reembolsados a su vencimiento,respecto a las familias y las empresas que operan en territorio español, llegó a 911 millones de euros en Octubre, lo que significa el 60,4% menos que Octubre de 2008. Así lo marca el Instituto Nacional de Estadística.

Los efectos de comercio devueltos por impago han bajado hasta un 405.740, esto es un 39% menos que 2008.

Durante Octubre se registraron más de 8,8 millones de efectos vencidos, esto es un 17,6% menos que Octubre 2008, y su importe llegó a 20.373 millones de euros, una reducción del 34,8%, según las cifras aportadas d el INE. Mientras que el porcentaje de efectos de comercio impagados sobre vencidos llegó al 4,6% en Octubre.

Respecto al importe medio de los efectos impagados, este fue de 2.245€, un 35,1% menos que en Octubre de 2008, el de los efectos vencidos en cambio fue más alto, 2.310€, un 20,9% aunque inferior al mismo mes de 2008.

Por el lado de los bancos, estos llegaron a procesar el 66,5% de los efectos vencidos durante Octubre, las cajas llegaron a gestionar el 28,3% y las cooperativas de crédito el gestionaron 5,2%. Mientras que del total de impagados, los bancos gestionaron 274.269 siendo un 39% menos que hace 1 año, y su importe medio fue de 2.087€ un -30,1%.

Mientras que las cajas, un total de 114.362 esto es el 45,1% menos y un importe medio de 2.490€ un -42,7%, y por el lado de las cooperativas de crédito, 17.118 significa una caída del 48,5% y un importe medio de 3.141€ siendo -20,9%.

En cuanto al porcentaje de impagados sobre vencidos, este fue del 4,7% en los bancos, registrando una caída del 21,2% en tasa interanual, las cajas fue del 4,6% un -33% y por el lado de las cooperativas fue del 3,7% un -40,8%.

Respecto a la geografía, Canarias, con el 6,1%; Madrid y Baleares con el 5,2% y Andalucía el 5,1% han sido las comunidades que registraron mayores porcentajes de efectos de comercio impagados sobre vencidos durante Octubre, Navarra el 3,1%, La Rioja el 3,4%, País Vasco y Castilla y León el 3,6% han sido las comunidades que registraron los menores efectos de comercio impagados sobre vencidos.

Mientras que, Cataluña registró el mayor número de efectos impagados, con 138.298, y el de mayor importe, con 223,6 millones de euros, también fue la comunidad con mayor número de efectos vencidos, siendo más de 2,9 millones, con un importe de 5.116,5 millones de euros. En cuanto a Baleares con 7.130€ y Castilla y León, con 6.570€, han registrado el mayor importe medio de los efectos de comercio impagados y Cataluña, con 1.617€, Asturias, con 1.748€, y Madrid, con 1.885€, fueron los de menos.

Como gestionar la relación con clientes morosos

Muchas veces lo más complicado para una empresa no es vender, sino cobrar. La crisis no está ayudando a cambiar esta dinámica, ya que de hecho los impagados no han dejado de crecer. En 2008 los comercios impagados aumentaron un 32,3% y esa tendencia se ha mantenido en 2009.

La mejor solución contra los clientes morosos es tratar de evitarlos, pero esto no siempre es posible. Existen soluciones intermedias como comprobar con quien hacemos negocios antes de cerrar un trato o contratar un seguro de crédito, por poner dos ejemplos. Sin embargo, todo esto son sólo medidas preventivas. Lo que muchos empresarios se preguntan ahora es cómo gestionar la relación con esos clientes morosos. En primer lugar hay que distinguir a los clientes habituales de los esporádicos y un impago puntual (y justificado) de lo que es un comportamiento habitual.

La primera reacción ante un impagado debería de ser la flexibilidad y la negociación. Es decir, contactar con el cliente para conocer los motivos del impago y ser flexible respecto a sus necesidades para que pueda  saldar su deuda. En ocasiones nos encontraremos con que la empresa simplemente atraviesa un periodo de falta de liquidez pero que su intención es pagar, aunque no siempre tiene por qué ser así. En cualquier caso, la comunicación va a ser fundamental durante todo el proceso.

Uno de los problemas más comunes en la gestión de la relación con los clientes morosos es la falta de experiencia del empresario adeudado y la situación de embarazo que muchas veces crea el tener que reclamar un pago. Evidentemente no es plato de buen gusto tener que acudir donde un cliente para recordarle que no ha cumplido con sus obligaciones, pero no debemos afrontar el proceso como una confrontación. Se trata de una negociación en la que simplemente se reclamará una cantidad que se adeuda.

Del mismo modo, antes de tratar con el moroso hay que dejar de lado cualquier sentimiento de culpa por querer cobrar o de enfado por la situación que se ha generado. Hay que afrontar el trato con el moroso como un negocio más. Tras el primer contacto de cortesía hay que tratar de llegar a un acuerdo sobre el pago y sobre todo ser insistentes y no olvidarnos del impago. Hay que estar encima de la operación hasta alcanzar un acuerdo sobre el pago, tratando de evitar siempre tener que recurrir al abogado y a la vía judicial, más costosa y larga.

En este punto conviene también valorar las causas que han llevado al impago (mala gestión del riesgo, mala suerte, falta de previsión…) y sobre todo si conviene o no retener al cliente moroso. En el caso de venta puntuales es más sencillo presionar e incluso advertir de nuestra disposición a emprender acciones legales, pero cuando se trata de cliente habituales la cosa cambia. La crisis está haciendo que muchas empresas tengan dificultades para cumplir con sus facturas y no se trata de ‘buscavidas’ profesionales, sino empresarios honrados que por falta de previsión o por exceso de optimismo, creen que podrán seguir adelante con su negocio cuando la realidad es otra. En estos casos lo mejor es sentarse a dialogar con el cliente e intentar acordar unas condiciones especiales de pago para mantenerlo en cartera (siempre que interese, claro).

En el peor de los casos habrá que recurrir a la justicia e incluso instar a la empresa a que acuda al concurso de acreedores, pero estas suelen ser opciones más costosas y, sobre todo, lentas. Otra alternativa pasa por contratar los servicios de empresas de cobro profesionales para que se encarguen de la gestión. Por lo menos es una forma de ahorrar tiempo.

El número de sociedades mercantiles creadas en enero desciende un 44,7%

Con el panorama actual del país no es extraño que durante el mes de enero de este año se hayan creado 6.479 sociedades mercantiles, un 44,7% menos que en el mismo mes de 2008. El capital suscrito para su constitución supera a los 609 millones de euros, un 46,7% menos que en enero del año anterior.

Por su parte, el capital medio suscrito (94.000 euros) registra un descenso interanual del 3,6%. Por otro lado, se amplían capital 4.599 sociedades mercantiles, un 21,4% menos. El capital suscrito en las ampliaciones registra un descenso interanual del 17,2% y casi alcanza los 4.400 millones de euros. El capital medio suscrito en estas operaciones (956.654 euros) aumenta un 5,2%.

Por su parte, el número de sociedades disueltas es de 2.367, lo que supone una disminución interanual del 4,7%. De éstas, el 87,2% lo hicieron voluntariamente, el 9,7% por fusión y el 3,1% restante por otras causas.

De las 6.479 sociedades mercantiles creadas en el mes de enero, el 98,7% son limitadas y el 1,3% anónimas. De las 4.599 sociedades que amplían capital, el 89,9% son limitadas y el 10,1% anónimas.

Por comunidades autónomas, el Principado de Asturias se lleva la palma con el mayor capital medio suscrito de las sociedades mercantiles creadas (263.558 euros).

El número de empresas disminuye un 27,8% en 2008

Está claro que el tercer trimestre de 2008 no ha sido nada positivo. Por ello, el número de sociedades mercantiles creadas disminuyó un 27,8% en el año 2008 con respecto a 2007. El capital suscrito para su constitución superó los 8.029 millones euros, un 41,3% menos que en el año anterior. Por su parte, el capital medio suscrito registró un descenso interanual del 18,6%.

Por el contrario y, aunque nos sorprende un poco, el número de sociedades disueltas durante el año 2008 fue de 16.095, un 9,9% menos que en 2007. De éstas, el 81,4% lo hicieron voluntariamente, el 12,8% por fusión y el 5,8% restante por otras causas. Una cifra que, ineludiblemente, se verá incrementada en el primer semestre de 2009, siendo un año donde ya están cerrando algunas empresas.

Si analizamos por comunidades, la comunidad autónoma con el mayor capital medio suscrito de las sociedades mercantiles creadas en el mes de diciembre es Principado de Asturias (608.609 euros); por el contrario, Cantabria presenta el menor capital medio suscrito (8.913 euros).

Por tipo de sociedades, las limitadas representan el 98,7% de las sociedades creadas en el mes diciembre de 2008, y las anónimas creadas disminuye un 33,6% en diciembre en tasa interanual.

Los comercios impagados aumentaron un 32,3% en 2008

Las cifras de empresas con impagos en España está subiendo a un ritmo acelerado. En el comercio, no iba a ser menos y el número total de efectos de comercio impagados registró en 2008 un aumento del 32,3% respecto al año anterior.

Por comunidades autónomas, Canarias, Andalucía y Región de Murcia fueron las que tuvieron un mayor porcentaje de efectos de comercio impagados sobre vencidos (con un 8,5%, un 6,8% y un 6,1%, respectivamente). Por su parte, Comunidad Foral de Navarra y País Vasco fueron las comunidades con menor porcentaje de efectos de comercio impagados sobre vencidos (con un 3,3% y un 3,5%, respectivamente).

Así, durante el mes de diciembre de 2008 el número de efectos de comercio impagados aumenta un 43,9% respecto al mismo mes del año anterior y alcanza los 670.509 efectos; su importe se incrementa un 61,6% y se sitúa en 2.024 millones de euros.

De esta manera, el importe medio de los efectos de comercio impagados se cifra en 3.019 euros y aumenta un 12,3% respecto a diciembre de 2007.

¿Cómo luchar contra los morosos? Contrate un seguro de crédito para su pyme

Con las cifras de impagos aumentando a un ritmo vertiginoso (un 84,5 por ciento entre enero y julio de 2008) mejor será cubrir las espaldas de su empresa. Para ello, una de las alternativas de las que puede echar mano una pyme a fin de luchar contra la morosidad es la contratación de un seguro de crédito que salve sus cuentas aun cuando su cliente se declare insolvente. En España, la mayor parte de las compañías aseguradoras ya cuentan con varias líneas orientadas a la pequeña y mediana empresa.

Esta figura, aunque se ha ido haciendo más conocida con el paso de los años, se creó ya en 1980, a través de la Ley 50 de ese año: “Por el seguro de crédito el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos por la ley y el contrato, a indemnizar al asegurado de las pérdidas finales que experimente a causa de la insolvencia”. En otras palabras: si uno de sus clientes se resiste a pagarle lo que debe, usted podrá tirar del seguro de crédito y será la aseguradora quien garantice los cobros. La compañía podrá anticipar a la pyme hasta el 100 por cien de su responsabilidad máxima indemnizatoria en caso de que no se pueda cuantificar la pérdida final y una vez recibido Aviso de Insolvencia Provisional. No obstante, en caso de que sí se calcule la pérdida del asegurado, la aseguradora tendrá que liquidar la indemnización correspondiente.

Asimismo, si su empresa está cubierta por un seguro de este tipo estará protegida en casos como los siguientes, cada vez más habituales, especialmente en ciertos sectores como el de la construcción: declaración del deudor en concurso de acreedores o una sentencia judicial que corrobore su falta de bienes para hacer frente al impago.

Pero ¿cuánto puede costar la contratación de estos seguros? Es difícil dar una cifra, pues las compañías son reticentes a hablar de precios generales. Un modelo habitual es que las aseguradoras se lleven un porcentaje sobre las ventas de la pyme que cubra el contrato durante la anualidad del seguro. Se puede establecer una prima provisional, que se paga de forma fraccionada, además de una prima mínima anual. Eso sí, cada pequeña o mediana empresa será primero analizada por la aseguradora, en función de los riesgos a los que esté expuesta y con el objetivo de determinar cuál será el límite de crédito que esté dispuesta a asegurar.

Conozca a sus clientes

Más vale prevenir y saber con quién se hacen los negocios. El método oficial de ver cuál es el estado de las empresas es el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME), en el que cada compañía da a conocer toda aquella información sobre su actividad que deba ser de dominio público, también en caso de que esté pasando por momentos difíciles como una declaración de concurso de acreedores.

No obstante, de la mano de Internet han surgido sistemas más cómodos para comprobar en qué situación se encuentran las compañías que en un determinado momento pueden convertirse en sus clientes. Varias páginas web permiten acceder a información concreta sobre impagos, cuentas y riesgos a los que se exponen las compañías. Algunas de ellas son, por ejemplo: Einforma, Comerdata, Informesoline.es, Iberinform, Nomefio.es/ y Axesor.es/. Para conseguir estos datos es necesario el pago de una cuota, aunque muchas de ellas ofrecen promociones con las que se pueden conseguir varios informes de forma gratuita.

Cae el número de sociedades creadas y suben los impagados en junio


La crisis económica se deja ver cada vez más en el ámbito empresarial y a la espectacular subida de la morosidad se suma la caída del número de empresas creadas el pasado mes de junio. Los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) son de lo más desalentadores respecto a cómo están capeando el temporal las sociedades españoles pese a que según la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), autónomos y pequeños empresarios soportan mejor este tipo de situaciones.
En cualquier, las cifras hablan ya de un descenso del 32,8% en cuanto al número de sociedades mercantiles creadas en junio, donde 8.059 empresas comenzaron su andadura. La cifra es la más baja desde agosto de 2004, lo que también ha afectado al capital suscrito para su nacimiento: 491 millones de euros, un 39,1% menos. En tasa interanual, el desembolso medio ha caído un 9,5% hasta los 60.882 euros.

Por suerte, también se destruyeron menos sociedades (un 28,7%) y apenas un 7,1% no estuvo relacionado con ceses voluntarios del negocio o fusiones. Y todo eso pese a que cada vez es más difícil cobrar, sobre todo en la pyme.

De hecho, el importe de los efectos de comercio devueltos impagados alcanzó los 1.820 millones de euros en junio, con un incremento del 118,3% respecto al mismo mes de 2007. El número de efectos devueltos fue de 573.118, un 45,7% más. Este es el quinto mes consecutivo en el que el importe medio de los efectos de comercio supera el de los efectos vencidos. En concreto, el importe medio de los efectos impagados se situó en 3.176 euros, un 49,9% más que en el mismo mes del ejercicio anterior, mientras que el de los vencidos ascendió a 2.844 euros, un 3,9% más.

En junio, el número de efectos de comercio impagados aumentó un 80,7% en las cooperativas de crédito, un 50,3% en las cajas de ahorro, y un 41,7% en los bancos.

La morosidad se ha convertido ya en un serio problema para la pyme y los autónomos, que en muchos casos apenas disponen de margen de maniobra en sus presupuestos para hacer frente a la demora de un pago o la posibilidad de no cobrar por su trabajo.

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