Lo primero que le viene a la cabeza a cualquier persona que ha perdido su empleo si tiene derecho y en ese caso qué trámites tienen que llevar a cabo para cobrarlo, además claro está de cuanto dinero percibirá y hasta cuando. Desde aquí os explicamos el proceso de tramitación de la prestación por desempleo, que se realiza a través de SEPE.
Una vez abandonada la frustración de haber perdido el empleo, lo primero que le suele venir a la mente a cualquier persona es si tienen derecho a paro, y en caso positivo cuánto y por cuanto tiempo. Calcular el paro es relativamente sencillo y la propia página de los Servicios Públicos de Empleo Estatal (SEPE) dispone de una herramienta para el autocálculo de lo más útil para salir de dudas. Una vez comprobado que se puede percibir el paro surge inmediatamente la duda sobre como cobrar la prestación, es decir, que trámites hay que llevar a cabo y dónde.
El SEPE es el encargado de tramitar cualquier cuestión que tenga que ver con empleo y desempleo en España y gracias a los avances en la administración electrónica se puede solicitar el paro en las oficinas de SEPE o a través de internet. El proceso es sencillo pero lo primero que hay que tener en cuenta es que existen unos tiempos de espera y máximos para poder reclamar la prestación por desempleo.
En primer lugar hay que tener claro que no se podrá solicitar el paro hasta que no se hayan disfrutado de los días de vacaciones pendientes tras el despido. Aunque la empresa debe comunicar con quince días de antelación la decisión de romper la relación contractual con el empleado, estas dos semanas no tiene por qué ser días festivos y así en muchas ocasiones cuando llega el momento efectivo de abandonar la empresa el trabajador tiene días festivos pendientes de disfrutar. En estos casos, deberá esperar a que terminen esos días festivos antes de iniciar el proceso de solicitar el paro. Si acude antes a las oficinas de SEPE le informarán que, efectivamente, todavía no pueden proceder a inscribirle como demandante de empleo y solicitante de la prestación. Esto se debe a que durante esos días se sigue cotizando a la Seguridad Social.
Del mismo modo, existe un límite legal dentro del cual debe solicitarse la prestación y este es de quince días hábiles (no se incluyen sábados ni domingos) desde que se deja de cotizar a la Seguridad Social. En caso de no hacerlo se corre el riesgo de perder el derecho a la prestación.
Solicitar en paro en las Oficinas de SEPE
Esta es quizás la opción más habitual. SEPE dispone de un apartado de guíasque incluye una sobre como solicitar la prestación a nivel contributivo en este enlace. Al igual que hacemos aquí, lo primero que aclara es quienes tienen derecho a percibir el paro y después ya entra directamente en los trámites que deben cumplir. En principio, solicitar la prestación no debería llevarnos más de 10 ó 15 minutos, descontando las colas de espera, que varían enormemente en función de cada Comunidad Autónoma.
Lo más importante es tener claro la documentación que deberemos aportar y que incluye:
Solicitud de la prestación en modelo normalizado, que facilita la oficina del Servicio Público de Empleo. El impreso de solicitud incorpora la declaración de los hijos a cargo y sus rentas, los datos de domiciliación bancaria, el compromiso de actividad y la autorización de petición de información a la Agencia Tributaria.
Identificación del solicitante y de los hijos que conviven o están a su cargo y que figuren en la solicitud. (Bastará con la exhibición de los documentos).
Documento Nacional de Identidad (DNI) o tarjeta de identidad de extranjero.
Libro de Familia, o documento equivalente en el caso de extranjeros.
Certificado o certificados de empresa en las que hubiera trabajado en los últimos seis meses.
Sólo en aquellas situaciones en el que el certificado de empresa no fuera suficiente para acreditar la situación legal de desempleo es necesario aportar el otro documento acreditativo que corresponda.
En muy pocos casos se puede solicitar una copia de los documentos oficiales de cotización correspondientes a los últimos 180 días cotizados.
Con estos documentos ya sólo habría que inscribirse como demandante de empleo y solicitar la prestación que nos correspondiese en la mesa asignada.
Para poder completar acceder a este servicio será necesario contar con alguno de los siguientes elementos:
Certificado digital
DNI Electrónico
o Usuario y contraseña en Red Trabaj@ y/o SEPE
Este último se puede adquirir en las oficinas de SEPE y sirve para realizar cualquier trámite en línea con los servicios de empleo, como por ejemplo sellar el paro a través de internet.
Con uno de estas acreditaciones podremos empezar el proceso, que consta de 13 pasos. En primer lugar hay que autorizar a SEPE a verificar y cotejar los datos que después se le irán entregando. Los primeros tiene que ver con el tipo de prestación a solicitar tal y como se puede comprobar el en la siguiente captura de pantalla:
El siguiente paso será proporcionar los datos personales como DNI, nombre y apellidos o domicilio, entre otros. Tras cumplimentar esta información habrá que presentar la documentación requerida y que coincide con la descrita para la modalidad presencial.Los documentos se anexarán directamente en el programa de forma muy similar a como se adjunta un documento en una cuenta de correo electrónico, como se puede ver en la siguiente captura de pantalla:
Uno de los últimos paso será confirmar la solicitud, después de lo cual podremos visualizarla como si se tratase de un documento impreso y pedir un resguardo de la tramitación como se ve en las siguientes imágenes.
Desde el agosto de 2010 los trabajadores autónomos ya pueden cobrar el paro. El sistema de protección por cese de actividad permite acceder a la prestación por desempleo durante un periodo máximo de 12 meses y por un 70% de la base reguladora, aunque con una serie de cuantías máximas. como ocurre con el paro de los trabajadores por cuenta ajena. Pero además, deben cumplirse algunos requisitos adicionales para poder beneficiarse de la prestación.
La Ley 32/2010, de 5 de agosto de 2010, hizo justicia con una de las demandas más antiguas de los trabajadores autónomos: poder cobrar el paro. Finalmente se establecía, como reza el título de la ley, un sistema específico de protección por cese de actividad de los trabajadores autónomos que un año después de su aprobación sigue generando algunas dudas que trataremos de resolver.
Lo primero que debemos tener en cuenta es que no se trata de un sistema obligadorio o por lo menos no lo es para todos los autónomos. La Instrucción del 28 de octubre de 2010 Tesorería General de la Seguridad Social aclara este punto y determina que “la nueva protección es obligatoria para todos los trabajadores autónomos que tengan cubierta la protección por contingencias profesionales”. El resto de trabajadores autónomos podían elegir hasta febrero de 2011 si cotizaban o no por la contingencia de prestación por cese de actividad, aunque esta es una opción que se ofrece a todo nuevo autónomo.
Cuánto cuesta
Como es lógico, la prestación por cese de actividad tienen aparejados una serie de costes para el trabajador autónomo, que deberá incrementar sus cotizaciones a la Seguridad Social si quiere disfrutar de esta cobertura. En concreto, la cotización para sustentar el paro de los autónomos es del 2,2% sobre la base de cotización del RETA, lo que a efectos prácticos y para la base mínima supone 18,7 euros más al mes, a lo que habría que añadir la mencionada cobertura por contingencia profesional.
Cuánto se cobra
La cuantía del subsidio por desempleo para trabajadores autónomos será del 70% de la base reguladora por la que se haya cotizado en los doce meses anteriores a quedarse en paro con un límite máximo del 175% del Indicador Público de Rentas a Efectos Múltiples (IPREM) excepto para los autónomos con uno o más hijos a su cargo, en cuyo caso el porcentaje se eleva al 200% y 225% respectivamente. Del mismo modo, la cuantía de la prestación no podrá ser menor del 80% del IPREM y del 107% para personas con hijos a su cargo.
A efectos prácticos, el mínimo actual estarían en los 583,38 euros mensuales y el máximo en 1.383,9 euros dependiendo delas aportaciones que se hayan realizado.
Cuanto tiempo se cobra
El tiempo de paro está directamente ligado al tiempo que se haya cotizado y la edad del autónomo (el sistema es más benevolente con quienes están más cerca de su jubilación). En cualquier caso, se tomará como referencia los periodos de cotización dentro de los 36 meses anteriores al cese de actividad.
En la siguiente tabla se puede ver la relación entre meses cotizados y tiempo de paro:
Requisitos
Lo que os hemos contado hasta ahora es sólo cuanto se cobra y durante cuando tiempo. Ahora vamos directos a los requisitos que deben cumplirse para poder cobrar efectivamente la prestación. Quizás lo más importante es que, al igual que ocurre con los trabajadores por cuenta ajena, será necesario que el cese de la actividad sea involuntario, es decir, que el autónomo se vea obligado a tener que dejar su trabajo y que no lo haga de forma voluntaria. Sin embargo, antes de ahondar en ese punto veamos los requisitos generales.
Estar afiliados y en situación de alta y en el Régimen Especial de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos.
Tener cubierto un periodo mínimo de cotización de doce meses
Encontrarse en situación legal de cese de actividad y suscribir el compromiso de actividad.
Hallarse al corriente en el pago de las cuotas a la Seguridad Social.
Y llegamos ya a la parte más importante, ya apuntado con anterioridad y esta no es otra que definir lo que se considera situación legal de cese de actividad, que a fin de cuentas será lo que el autónomo deba acreditar para poder cobrar el paro. Esto son los supuestos a los que nos podemos acoger:
Por la concurrencia de motivos económicos, técnicos, productivos u organizativos determinantes de la inviabilidad de proseguir la actividad económica o profesional. Estos incluyen unas pérdidas en un año completo superiores al 30% de los ingresos o del 20% para dos años consecutivos, ejecuciones judiciales para el cobro de deuda que comporten, al menos, el 40% de los ingresos o la declaración judicial de concurso que impida continuar con la actividad, en los términos de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.
Por fuerza mayor, determinante del cese temporal o definitivo de la actividad económica o profesional.
Por pérdida de la licencia administrativa, siempre que la misma constituya un requisito para el ejercicio de la actividad económica o profesional y no venga motivada por incumplimientos contractuales o por la comisión de infracciones, faltas administrativas o delitos imputables.
Por violencia de género.
Por divorcio o acuerdo de separación matrimonial, mediante la correspondiente resolución judicial.
Como se puede ver, no parece que cobrar el paro de los autónomos vaya a ser tarea tan sencilla, ya que para empezar habrá que acreditar importantes pérdidas que no todo autónomo es capaz de soportar durante un periodo prolongado de tiempo.
En una empresa familiar, independientemente de su tamaño, suele darse una unión entre los valores de la familia y los valores de la empresa. Las empresas familiares son, en su mayor parte, empresas que han surgido del esfuerzo y la vocación de una o varias personas que generalmente han dedicado toda su vida a dar forma al proyecto empresarial, y en el que se ha ido involucrando el resto de la familia.
Otra de las características de la empresa familiar es su ciclo productivo habitual, en el que tras producir y vender siempre encontraremos la reinversión. La empresa familiar se caracteriza por que constantemente está reinvirtiendo en busca de mejoras que repercutan en su producción y en sus miembros. Tienen, por lo tanto, un elevado nivel de compromiso con sus empleados, clientes y proveedores. Y también con su entorno, dándose la circunstancia de que la empresa familiar frecuentemente localiza sus centros de decisión y de producción en el entorno geográfico al que pertenece.
En la empresa familiar es importante ligar emocionalmente a los hijos con la empresa para favorecer así la continuidad de las mismas. Muchos negocios familiares han fracasado por no adquirir el suficiente compromiso y planificación para asegurar la vitalidad de la empresa desde una doble perspectiva: 1) la propiamente empresarial en un mundo en constante transformación y cambio; 2) la dinámica de la propia familia en relación a la empresa.
Ligar a los hijos y a las generaciones venideras con la empresa es enseñarles a amarla, no sólo como empresa, sino como el proyecto al que una parte de su familia ha consagrado buena parte de su vida. Hablamos entonces de que la transmisión de la empresa no ha de ser exclusivamente patrimonial, sino y sobre todo ha de ser una transmisión afectiva. Una familia que no funciona es la mayor amenaza para la continuidad de la empresa.
Se ha aprobado por parte de la Junta de Andalucía y el Instituto de Crédito Oficial, mediante un convenio que posibilita duplicar los fondos europeos Jeremie destinados para Andalucía, que totalizan actualmente 235 millones de euros.
El Fondo Jeremie comprende una iniciativa por parte de la Comisión Europea para financiar actividades de I+D+i que hayan sido puestas en marcha por empresas.
De esta manera elICOdio su compromiso a cofinanciar el 50% de los proyectos empresariales que lleguen a acogerse a ayudas del fondo Jeremie en Andalucía, a través de una serie de préstamos.
Por otra parte se establecerán una serie de acuerdos de colaboración que facilitarán el acceso de pymes de esta región a diversos programas presentes dentro del ICO para la financiación de proyectos de I+D+i.
Con la liberalización eléctrica que comenzó a regir en el mercado español, gran parte de las PyMEs no se podrán acoger a la Tarifa de Último Recurso (TUR) por tener contratada una potencia superior a 10 kW. Para ello, Iberdrola ha lanzado un nuevo plan para PyMEs.
Aquellos que no se puedan acoger a la Tarifa de Último Recurso (TUR) por tener contratada una potencia superior a 10 kW, deberán elegir su comercializador de energía eléctrica en el mercado libre. A raíz de ello, Iberdrola ha creado una serie de planes para este colectivo.
En plena contracción del crédito, las PyMEs se encuentran más necesitadas que nunca de financiación. Aquí le acercamos algunos puntos a tener en cuenta para obtenerla.
Obtener financiación para su negocio es posible. Si bien el crédito se encuentra sumamamente contraído, puede conseguirlo si cuenta siempre que tenga un proyecto firme y aplique las normas básicas de negociación.
Pues la repuesta a esta pregunta para la mitad de los trabajadores, según un estudio, no es la formación el factor determinante. Así lo han afirmado un 53% de candidatos que no consideran que unos sólidos estudios son la clave para alcanzar el éxito profesional.
Prácticamente una de cada tres personas encuestadas asocia el éxito con las relaciones sociales o la suerte: un 15% apuntó a las redes sociales y otro 15% directamente se decantó por la suerte. Tan sólo un 47% de los trabajadores confía en la formación como factor determinante y un modesto 23% situó en primer lugar el trabajo duro como factor esencial para triunfar en el mundo laboral.
Se establece que en el camino hacia el éxito profesional no se pueden obviar otros factores que cada día toman más relevancia, como son la actitud del trabajador y el compromiso con la organización, pero sin olvidar que el primer filtro está en la formación, tanto la académica como la obtenida a través de la experiencia en el puesto de trabajo.
Son muchos los factores que nos hacen destacar en el trabajo. Pero todos ellos se basan en una actitud positiva frente a las relaciones sociales y una fortaleza psicológica bastante destacable.
En cuanto a las principales virtudes que las empresas reconocen a la hora de promocionar a un trabajador o a otro, nos centramos en cuatro puntos fundamentales:
-El conocimiento, basado en la formación siempre continua.
-La experiencia, es decir bagaje profesional en un determinado puesto o sector.
-Compromiso, hacia la empresa y responsabilidad para con su trabajo.
La crisis ha cambiado parcialmente los parámetros en la formación de las empresas. Ello, según un estudio de Adecco, también ha hecho cambiar la metodología de los mismos.
Hay menos demanda de acciones outdoor (programas para fomentar el trabajo en equipo, generalmente
al aire libre) de componente lúdico y destinados, principalmente, a la cohesión de plantillas y mejora del compromiso con la empresa. En cambio, han aumentado la demanda de cursos vinculados al negocio principal que incorporan, total o parcialmente, metodología on-line que permite reducir gastos de desplazamiento, dietas, alojamiento, etc.
Por ello, se ha observado un importante auge de otro tipo de metodologías, como el e-learning, cuya demanda se ha incrementado un 30% este año con respecto al año pasado. Ésta se caracteriza por su facilidad de implantación, flexibilidad y adaptabilidad a las necesidades de cada cliente, con un coste mucho más bajo que las acciones presenciales y unos resultados altamente satisfactorios tanto para la empresa como para el trabajador.
Por otro lado, los programas de desarrollo o coaching también ha subido en la formación en las empresas, concretamente, ha aumentado en torno a un 15% en el último año. En estos tiempos tan difíciles, el coaching está siendo demandado por las empresas para retener a los directivos que se mantienen en las empresas después de procesos de reestructuraciones de plantillas, aumentar su motivación, reducir su incertidumbre y prepararlos para ser los líderes que empujen a la compañía a salir del bache económico actual.
Las empresas, al tener menos presupuesto, centran en formar, principalmente, a los directivos, y además, han reducido su duración, pues en lugar de contratar programas de 6 a 8 meses ahora son de 3 y 4 meses.
Los profesionales se enfrentan a un mercado laboral que día a día se hace más exigente. No sólo hay más candidatos, sino que las empresas se vuelven más rigurosas a la hora de escoger a sus futuros profesionales.
Y en esta entorno cambiante, ¿cuáles son las competencias más solicitadas por las compañías?Randstad ha detectado las siguientes necesidades en los procesos de selección:
* Polivalencia: El candidato ha de demostrar que posee valores que se pueden aplicar en distintas situaciones y una alta capacidad de adaptación a entornos cambiantes.
* Compromiso: Ahora más que nunca, las compañías solicitan trabajadores que estén alineados con los valores y la cultura de la compañía.
* Jugadores de equipo: Actualmente, las empresas no buscan “estrellas”, sino profesionales que sepan trabajar en equipo.
* Liderazgo: En relación con las anteriores, las compañías buscan candidatos con capacidad de liderazgo y que sean capaces de multiplicar el compromiso y la conexión con la cultura de la empresa para conseguir un alto rendimiento de su equipo.
* Gestión del estrés: En una coyuntura como la actual, los trabajadores van a verse obligados a tomar decisiones correctas en entornos con mucha presión. De ahí que se busquen empleados que sean capaces de tomar distancia, relativizar y elegir la mejor opción en función del desarrollo de la compañía.
* Innovación: Lo que nos permite crecer con respecto a otras empresas es la capacidad de innovar, por eso las compañías reclaman profesionales capaces de aportar nuevas ideas.
* Gestión del cambio: Esta habilidad permite al candidato poder moverse en situaciones de crisis y reaccionar con antelación ante cualquier problema.
* Motivación y confianza: son dos valores en auge actualmente que van relacionados entre si.
Todavía tendremos que esperar a algún tiempo para que la crisis se va diluyendo. Las perspectivas de los profesionales no son demasiado favorables.
He aquí un ejemplo. El director de Relaciones Laborales de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), José de la Cavada, ha asegurado en las jornadas Productividad laboral y reducción del absentismo que prevén que “la tasa del paro llegará al 20% este año y al 22% en el 2010”.
En este foro, organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección y Adecco, la Cavada ha manifestado también que en materia de absentismo existe insuficiencia y confusión entre los datos oficiales y los otros puesto que, según de La Cavada, “no coinciden con los del sector privado”.
En estas jornadas también ha participado Emilio Ruiz-Roso, director de Gestión de RR.HH. de Leroy Merlin. En su intervención ha señalado que la tasa de rotación en la empresa es del 14% y el índice de estabilidad laboral roza el 98%: “Hemos conseguido que el trabajador se sienta empresario y esto contribuye a aumentar su compromiso con la empresa y a mostrar un mayor rendimiento”.
El socio laboral de Garrigues, Federico Durán, ha subrayado la necesidad de “modificar el estatuto del trabajador y elaborar una normativa nueva” para potenciar la productividad de las empresas y poder paliar la actual situación laboral. Ha advertido también que se debe cambiar el actual marco de negociación colectiva ya que el actual, según Durán, representa “una máquina de destruir empleo por la propia configuración del mismo”.
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