Publicado por Jose Trecet - 12/11/07 a las 08:11:03 am
El ya famoso ‘¿Por qué no te callas’ de su majestad el Rey Don Juan Carlos I al presidente de Venezuela, Hugo Chaves, ha llenado y seguirá llenando las portadas de los diarios españoles y latinoamericanos durante bastante tiempo. Sin entrar a valorar lo acertado o no de esas palabras y del posterior desplante de su majestad, lo cierto es que la Cumbre Hispanoamericana celebrada en Chile, acompañada de una reunión empresarial paralela, ha servido para evidenciar la mala reputación de las compañías nacionales en el continente sudamericano.
En un mundo dominado por una minoría de grandes empresas, lo último que necesitan las pyme españolas es perder otra de sus pocas ventajas competitivas en el ámbito internacional. Portugal es, por cercanía y geográfica y similitudes en el idioma, el primer objetivo en la expansión de cualquier pequeña y mediana empresa fuera del país. Francia también se encuentra entre los primeros puestos de esta lista, sobre todo por su condición de país vecino, mientras que el resto de miembros de la UE están quizás un poco lejos y demasiado ‘superpoblados’ de competencia para resultar apetecibles. Las pyme españolas no tienen en estos casos ninguna ventaja competitiva y es más difícil hacerse un hueco en el mercado.
Bien diferente es el caso de Sudamérica. Una larga historia de relaciones comerciales, el idioma e incluso ciertos aspectos culturales, hacen de la región el lugar idóneo para realizar negocios. Evidentemente, los costes de operar en el continente son mayores que los de acudir a los vecinos europeos. Sin embargo, también son mayores las perspectivas de futuro. Las pyme española cuentan con esa ventaja competitiva en Sudamérica pero en los últimos tiempos la imagen de las empresas en la región no ha hecho sino deteriorarse. Es necesario recuperar las buenas relaciones comerciales para que ‘hacer dinero’ no sea la única razón que pese para la implantación de empresas españolas en la región.
Publicado por Jose Trecet - 07/11/07 a las 10:11:34 am
Actualmente Internet es, sin lugar a dudas, el medio de promoción que mayores y mejores oportunidades ofrece para cualquier tipo de empresa, especialmente si esta es una pyme. Con una inversión moderada es posible obtener un gran rendimiento de cada acción comercial y de promoción que se emprende. El problema en estos casos, al igual que en muchos otros relacionados con el mundo del marketing, radica en saber a ciencia cierta cuáles son los más rentables.
Recientemente la consultora internacional McKinsey ha publicado un estudio (es necesario estar registrado para acceder al texto en inglés) acerca del uso que las grandes compañías hacen de Internet en sus campañas de marketing. Marketing en la pyme desgrana cuáles son los recursos que utilizan estas multinacionales y la efectividad de las mismas en comparación con los medios tradicionales en un post titulado ‘Marketing Online: herramientas básicas y su eficiencia‘.
Evidentemente, las diferencias en cuanto a objetivos, capacidad de inversión, recursos etc de una gran empresa y una pyme hace que no todas las acciones sean igual de útiles en caso de los pequeños inversores. Sin embargo, siempre está bien conocer las opciones que manejan estos ‘hermanos mayores’ e ir probando diferentes fórmulas para sacar partido a la Red.
Publicado por Jose Trecet - 26/10/07 a las 09:10:07 am
Uno de los mayores problemas para cualquier pyme industrial es controlar la producción y, sobre, todo no exceder en exceso la demanda, ya que sino tendrá que afrontar el quebradero de cabeza de colocar esos productos sobrantes. La producción bajo demanda se sitúa como la mejor solución al respecto: el equilibrio total entre oferta y demanda.
La teoría es de lo más sencillo: se produce en función del pedido y no de forma indiscriminada para luego colocar los productos. Al conocer de facto las necesidades del cliente cambia sustancialmente la perspectiva de la elaboración hacia un grado superior en términos financieros y de eficiencia: se pasa a una gestión personalizada de la producción. Pero para que todo esto sea posible lo primero que deben darse dos elementos indispensables: la interactividad entre todos los participantes de la cadena y la flexibilidad de los procesos comerciales, aprovisionadores, productores y logísticos para respondera los vaivenes del mercado.
Además, con la producción a la carta no sólo se acaba con los excedentes (y las acciones comerciales y publicitarias para desprenderse de ellos) sino que, además, se recortan los inventarios a la mínima expresión y se consigue un notable ahorro de costes.
En cualquier caso, para entender este planteamiento es preciso partir de la premisa de que la demanda no es sólo un componente de la cadena de aprovisionamiento, sino también del marketing, las ventas y de los procesos financieros en parámetros generales. La falta de coordinación entre los distintos estamentos de la pyme resta efectividad a la gestión de la demanda, que exige compartir información procedente de todos los ámbitos de la empresa.
Actuamente, los avances tecnológicos han permitido desarrollar herramientas de gestión a través de las cuáles se conoce el ritmo de las ventas en todo momento, por lo que es más sencillo adaptar la producción al mismo.
Publicado por Jose Trecet - 27/09/07 a las 09:09:15 am
El proyecto de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2008 presentado por el ministro de Economía, Pedro Solbes vuelve a dejar de lado (hasta cierto punto) a la pyme con un descenso del 4,4% en el gasto destinado a políticas relacionadas con el comercio, turismo y pyme hasta los 1.117,95 millones de euros (cifra, por otro parte, nada despreciable). Si a esto unimos el aumento del 14% en el presupuesto para la promoción del turismo se aprecia claramente cómo el dinero destinado a la pequeña y mediana empresa en exclusiva ha descendido con respecto a 2008.
Evidentemente, no todas las pyme van a sentir de igual forma esta caída. Y es que las empresas exportadoras y aquellas que quieran expandir sus horizontes más allá de nuestras fronteras son el nuevo objetivo del Gobierno y, por lo tanto, saldrán beneficiadas. En este sentido, fomentar la internacionalización de la pyme es una de las prioridades mostradas en los PGE 2008 y para ello se destinarán nada menos que 175,78 millones de euros según los planes del Ejecutivo.
Como medidas de apoyo en este proceso de internacionalización “se ofrece información estratégica para la definición de la política económica y comercial de España en el exterior; se defienden los intereses españoles en los grandes foros internacionales, se recopila información y se registran los datos de inversiones exteriores que sirven a su vez de información estratégica para la toma de decisiones empresariales y se ofrece apoyo financiero oficial a la exportación así como a la inversión”, según reza el texto presentado en el Congreso. En este punto también se fomentarán las actuaciones realizadas por el ICEX.
En cuanto al sector comercial, la intención del Ejecutivo es acometer su ordenación y modernización (muy necesaria por otra parte) y para ello cuenta con un presupuesto de 17,22 millones de euros. En lo referente a la ordenación, se pretende “facilitar la evolución del sector de la distribución comercial hacia la modernización e innovación de las estructuras comerciales de forma que se produzca una adaptación paulatina a las necesidades y hábitos cambiantes de los consumidores”. Si bien esta parte es importante más lo son las políticas destinadas a aumentar la competitividad de la pyme española, uno de sus males endémicos, a través de la modernización del comercio exterior. Para ello se terminará de ejecutar el Plan de Mejora de la Calidad en el Comercio para el periodo 2005-2008.
Relacionado con este apartado de mejora de la calidad y de la competitividad, el gasto en I+D+i contará en 2008 con 7.679 millones de euros, un 17,4% más que en 2007, que permitirán continuar el desarrollo de las actuaciones previstas en el Programa Ingenio 2010, entre otras.
En los nuevos presupuestos también se contempla la rebaja prevista del impuesto de sociedades del 32,5 al 30%, si bien el aplicado a las pyme se mantendrá en el 25% después de bajar cinco puntos el pasado ejercicio.
Publicado por Jose Trecet - 04/09/07 a las 09:09:32 am
Como ya apuntábamos en el post anterior, el estrés posvacacional no debe tomarse a broma por mucho que la sola mención del término pueda hacer que muchos se sonrían. Es cierto que en muchos casos el problema no es tan grabe como aparenta, pero no deja de ser un inconveniente para la marcha de la empresa. Esto es especialmente cierto en el ámbito comercial, donde saber mantener la motivación de los equipos es clave para lograr los objetivos marcados.
Para evitar la normal relajación tras la vuelta de las vacaciones y que el equipo comercial ‘se ponga las pilas’ lo antes posible hay que llevar a cabo unos planes específicos divididos en tres tramos: reactivación, trabajo en equipo y recordatorio de productos y servicios. La primera de las fases consiste en recordar los objetivos anuales y la importancia de su consecución, tanto para el propio comercial como para la empresa. Para hacerlo es posible que parte de las comisiones del comercial estén supeditadas a alcanzar esta meta. La segunda aborda el problema de la motivación y en este caso lo mejor es apoyarse entre los compañeros, mientras que el tercero sirve para recordar los principales argumentos de venta y beneficios de los artículos.
En estos casos, siempre es beneficioso organizar alguna actividad que rompa con la lógica monotonía del trabajo para hacer más llevadera la vuelta. Estas pueden ser, por ejemplo, jornadas de formación o motivación fuera de la oficina u otros programas denominados de kick-off.
Publicado por Jose Trecet - 06/08/07 a las 08:08:02 am
Posicionar una marca es una de las tareas más costosas para una pyme, pero posiblemente también sea una de las más rentables a largo plazo. Sin embargo, también es necesario conocer las limitaciones de una firma para acceder a determinados mercados o para representar algún tipo de producto en concreto. Cuando esto sucede, la empresa debe plantearse su estrategia y buscar caminos alternativos al nombre principal para lograr su objetivos.
Una de estas vías es crear una segunda enseña. Consiste en ofertar productos o servicios de manera simultánea bajo más de una marca, independientemente de que éstos sean de iguales o similares características o sectores que la anterior. Una táctica parecida es la de las marcas múltiples, aunque en este caso se trata de empresas que comercializan sus productos bajo varias firmas, como hace Procter&Gamble o General Motors.
Los motivos que llevan a un empresario a decidirse por crear una nueva marca son diversos. Uno de los casos más comunes se debe a que la marca principal pueda tener problemas para su comercialización en determinados mercado, por ejemplo, con motivo de un problema lingüístico o por haber sido rechazada la primera marca. En último caso, también puede ser útil para expandir las áreas de influencia de la empresa y llegar así a sectores donde antes no tenía presencia.
Akko System, una empresa zaragozana dedicada al ensamblaje y distribución de ordenadores fundada en 1994, tomó la determinación de crear el Grupo Euroshop en 1996. El mayorista constituía así una segunda red de distribución paralela a la suya propia y a la que no tardaron en unirse 60 de sus más de 600 clientes, entre otros. Así, la compañía consiguió expandir sus ámbitos de actuación al tiempo que mejoraba la calidad de sus servicios y productos de hardware.
Existen otros escenarios en los cuáles crear una segunda marca puede utilizarse como medida de defensa a la hora de lanzar un nuevo producto o servicio. De esta forma, la enseña ya consolidada no recibiría los efectos negativos si finalmente la comercialización no resulta exitosa. En caso contrario, la empresa contará con dos potentes líneas de negocio de las que obtener rentabilidad.
En ocasiones, la segunda marca puede ser el detonante que acelere el crecimiento de la compañía e incluso mejorar el rendimiento de la firma más antigua. En este sentido, una pyme puede querer introducir en el mercado un nuevo competidor dentro de su misma gama de productos, como consecuencia de que se trate de una oferta totalmente diferente y de no querer distorsionar el posicionamiento de su marca líder.
Este planteamiento es válido para aquellos empresarios que, por ejemplo, cuentan con un producto situado en la parte alta de su sector en lo que a calidad o a público objetivo se refiere. Para no perjudicar la imagen de la marca principal ni de desorientar al cliente, es recomendable crear otra línea de productos. Todos los aspectos que tiene incidencia sobre la imagen de marca, última seña de identidad de la empresa, son de vital importancia para el futuro de la compañía. Es imprescindible estudiar qué estrategia es la más recomendable.
En este sentido, las pyme con marcas fuertes tienden a elegir modelos de marcas independientes, en tanto que las que poseen una enseña de menor entidad suelen sacar mayor partido a la marca principal. Esto es factible cuando el objetivo sea trasladar la confianza y solvencia de la primera a la segunda y así superar la desconfianza inicial del cliente. Se trata de una táctica útil, especialmente en mercados financieros.
Publicado por Jose Trecet - 09/07/07 a las 09:07:04 am
Cuando se habla del colectivo de trabajadores autónomos solemos referirnos a los emprendedores y no se nombra tanto a los Trabajadores Autónomos Económicamente Dependientes (Trade). Este tipo de autónomos se refiere a una figura nueva que se ha inlcuído y que define a los trabajadores autónomos que solo cuentan con un cliente.
Por ello existe un contrato obligatorio que rige a dicha modalidad que emmarca al trabajador autónomo económicamente dependiente conocido como (Trade) que en la actividad económica o profesional que hace a diario la realiza pero para una empresa o cliente y del que practicamente puede decirse que es el único cliente que tienen y de alguno de ellos es de los que dependen un 75% de los ingresos, si es así es que este tipo de autónomo.
A saber Esta son las características que sobresalen de la nueva figura de trabajador autónomo económicamente dependiente (Trade):
-La condición para poder desarrollar una actividad económica o profesional y que se encuadre como trabajador autónomo económicamente dependiente, habrá que previamente anoticiar al cliente que se es uno, y formalizar un contrato por escrito.
-De parte del cliente, este podrá solicitarle al trabajador autónomo económicamente dependiente que se acredite ante llos de que están en cumplimiento de las condiciones, puede ser cuando se celebra el contrato o en otro momento, desde la última acreditación deberán pasar 6 meses.
-Para acreditarse podrán aportar su última declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y el certificado de rendimientos de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.
-Dicho contrato se exige que esté registrado en la oficina del Servicio Público de Empleo Estatal, deberá hacerse dentro de los 10 días hábiles que le sigan a la firma.
Mientras le deberán comunicar del registro a su cliente en los 5 días hábiles que le sigan a esto.
Si tras pasar 15 días hábiles de haber firmado el contrato y no se lo comunicaron al cliente, este tendrá que pasar a registrar el contrato en el Servicio Público de Empleo Estatal en 10 días hábiles siguientes. Por lo que se recomienda comunicarlo.
-Por otro lado deberán de contratar una cobertura de incapacidad temporal, también la cotización por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social, esto se debe hacerlo además de ser obligatorio a través de una Mutua.
-Contar con una infraestructura productiva y materiales propios, para poder desarrollar la actividad siendo independientes de los del cliente.
-Al tener dicha característica no se podrá tener a cargo trabajadores por cuenta ajena es decir asalariados, tampoco contratar o subcontratar con terceros para el trabajo a realizar.
El nuevo Estatuto del Trabajador Autónomoha servido no sólo para mejorar las condiciones generales de este tipo de trabajadores, también para aclarar la situación de alguno de ellos. Esto es lo que ocurre con los trabajadores autónomos dependientes, y que se los puede considerar los grandes olvidados históricamente por el Ejecutivo.
A partir del nuevo marco legal se define mucho más claramente la figura de este tipo de emprendedores, junto a sus normas laborales.Un autónomo dependiente es aquel empresario cuyos ingresos dependen hasta en un 75% o más de un sólo cliente.
Lo que deberán tener en cuenta si son uno de este tipo de trabajadores autónoms es queno pueden tener contratado a otros empleados a cargo así como tampoco podrán subcontratar para que terceros hagan una parte del trabajo.
Tampoco podrán desarrollar la actividad conjuntamente e indiferenciada con los trabajadores de su cliente, quedando imposibilitados de ocupar un puesto similar al que ocupa cualquier asalariado de la empresa. También deberán contar independientemente de una propia infraestructura productiva y material.
Falsos Autónomos:
Todas estas disposiciones que definen al autónomo dependiente sirven también sirven como contraposición de los llamados ‘falsos autónomos’. Estos no son más que aquellos trabajadores que, siendo autónomos, realizan su labor como un asalariado más de la compañía.
Fuera de esta consideración también quedan, como recoge el artículo 11 del Capítulo tercero del nuevo texto, “los titulares de establecimientos o locales comerciales e industriales y de oficinas y despachos abiertos al público y los profesionales que ejerzan su profesión conjuntamente con otros en régimen societario”. En su afán por reconocer las peculiaridades de estos trabajadores, en su contrato con el cliente debe figurar explícitamente su condición de autónomo dependiente económicamente.
Duración Contractual:
Además, para hacer más segura su posición, la duración del contrato será indefinida, siempre y cuando no se haya fijado una fecha de fin con anterioridad. En esta misma línea se encuadran los derechos que poseerá en lo que a vacaciones se refiere. De esta forma, la nueva normativa refleja que deberá interrumpir su actividad, como mínimo, durante 15 días al año. El contrato con el cliente también deberá indicar por escrito el régimen de descanso semanal y en ningún caso el autónomo podrá exceder del 30 por ciento del tiempo de trabajo pactado.
En definitiva, el nuevo estatuto reconoce, por fin, la figura del autónomo dependiente y sus peculiaridades y establece unos mecanismos que se ajustan más a sus características y protegen mejor a estos trabajadores.
Publicado por Jose Trecet - 07/07/07 a las 07:07:30 pm
Uno de los mayores quebraderos de cabeza para cualquier pyme no pasa por vender, sino por asegurarse el cobro de sus honorarios. En un entorno internacional donde cada vez es más común hacer negocios con compañías sobre las que muchas veces las referencias no son todas las que uno quisiera, se hace necesario contar con mecanismos para cubrirse en caso de que no todo salga como estaba previsto. Esta es una de las principales finalidades de los seguros de crédito.
Aunque hasta 1929 no se introdujo en España a través de la Compañía Española de Seguros de Crédito y Caución, no tardó en extenderse, especialmente entre las grandes corporaciones. Este servicio busca, precisamente, proteger al empresario frente al riesgo de impago y ofrecerle garantías en sus operaciones comerciales. De esta forma, la pyme se cubre las espaldas y puede, hasta cierto punto, seguir haciendo negocios independientemente de la solvencia de sus clientes.
Aunque en muchos casos pueda verse como un gasto, hay que considerar su utilidad como elemento de prevención. Además, el precio no siempre tiene por qué ser muy elevado, ya que la prima que paga la empresa depende de su volumen de negocio y el riesgo de crédito para su cartera de clientes, en definitiva, de con quién hace negocios. En este sentido, el análisis que la aseguradora hace de los clientes, tanto de si actividad económica como de su estado financiero, es el mejor baremo para saber hasta qué punto es fiable la empresa con la que comerciamos.
Por otra parte, los seguros de riesgo se adaptan perfectamente a las necesidades de cada cliente de la pyme. Así, pueden ser a corto plazo, con un vencimiento de 60 a 120 días, o más amplios en el tiempo, hasta incluso cinco años. Por lo demás, y como con cualquier otro seguro, las pólizas se pueden renovar anualmente e incluso modificar la cobertura en caso de un cambio en la situación del cliente. Existen, incluso, pólizas específicamente creadas para adaptarse a las necesidades de las pyme, para quienes se trata de una herramienta más que útil, especialmente en el caso de las exportaciones, cuando más difícil es saber con quién se está tratando.
Pese a todo, y como suele ser habitual, los pequeños y medianos empresarios no terminan de ver la rentabilidad de estos sistemas y fruto de ello es que sólo el 5 por ciento de las compañías con una facturación inferior a cuatro millones de euros hacen uso de los seguros de crédito, en tanto que esta cifra apenas sube hasta el 15 por ciento para quienes ingresan más de esos cuatro millones.
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