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Cómo sancionar a un trabajador

Un empleado puede incurrir en una falta leve, grave o muy grave. Descubre las sanciones que pueden aplicarse en cada caso y cómo comunicárselas al trabajador según el grado.

Todo trabajador tiene unas obligaciones con la empresa que lo emplea. Cuando las incumple puede incurrir en una falta -por ejemplo, las ausencias injustificadas al trabajoy cuando ésta se produce es posible que conlleve una sanción. Las hay de diferente importancia, pudiendo llegar a la suspensión de empleo y sueldo o, incluso, al despido por falta muy grave. Aquí te contamos, por si llega el caso, cómo sancionar a un trabajador.
Sancionar a un trabajador
Las faltas laborales y las sanciones de los trabajadores están reguladas en el artículo 58 del Estatuto de los Trabajadores y la valoración de ambas, una vez impuestas por la dirección de la empresa, pueden ser siempre revisables ante la jurisdicción social.

Las faltas en el trabajo

Los trabajadores pueden ser sancionados por las empresas si en éstas se considera que se producen incumplimientos laborales, es decir, si los empleados no cumplen con sus responsabilidades. En función de la gravedad de faltas podrán imponerse las sanciones establecidas en la ley o en el convenio colectivo que corresponda.

Sin embargo, no puede haber una reducción o minoración de ciertos derechos del trabajador, por ejemplo, al descanso. O lo que es lo mismo, al empleado no se le pueden quitar o recortar las vacaciones porque haya cometido una falta.

Tipos de faltas laborales

La importancia de las faltas de trabajo se mide en tres categorías: leves, graves y muy graves.

Faltas leves

Las faltas laborales de menor relevancia son las siguientes:

  • Tres faltas de puntualidad inferiores a veinte minutos (en conjunto) sin justificar al entrar o al salir del trabajo en un mes.
  • No acudir un día al trabajo durante un mes.
  • Abandonar el puesto de trabajo por breves momentos. Eso sí, siempre que esa ausencia no implique riesgos para la integridad de personas o de cosas, en cuyo caso sería una falta grave o muy grave.
  • La falta de comunicación previa de no asistencia por causa justificada, salvo que se demuestre después la imposibilidad haberlo hecho.
  • No atender a los clientes correctamente.
  • El mal uso del material de la empresa ocasionando deterioros leves en el mismo.
  • Acudir ebrio al trabajo de forma no habitual.

Faltas graves

Respecto a las faltas graves, éstas son las que figuran a continuación.

  • Tres faltas de puntualidad no justificada inferiores a una hora (en total) al entrar o al salir del trabajo en un mes.
  • No acudir al trabajo de dos a cuatro días durante un mes.
  • Falseamiento u ocultación de los datos que requiere la Seguridad Social.
  • Simular enfermedad o accidente.

  • Suplantar a otro trabajador.
  • Desobedecer las instrucciones de trabajo, incluidas las normas de seguridad e higiene.
  • Negligencia en el trabajo. Aunque si, como consecuencia de esa dejación, se producen perjuicios graves sobre los bienes de la empresa o entrañasen riesgos para las personas, serían faltas muy graves.
  • La falta de comunicación a la empresa de posibles desperfectos cuando de ello se hubiese derivado un perjuicio grave para la empresa.
  • Disminución del rendimiento habitual en el trabajo de forma no repetida.
  • Violación de secretos empresariales.
  • Embriaguez habitual en el trabajo.
  • Falta de aseo y limpieza personal cuando pueda afectar a la actividad profesional, siempre que, previamente, hubiere mediado la oportuna advertencia de la empresa.
  • Las ofensas de palabra o de obra contra las personas dentro del centro de trabajo.
  • La reincidencia en la comisión de cinco faltas leves dentro de un trimestre se convertirá en grave.

Faltas muy graves

Finalmente, las faltas muy graves son las siguientes:

  • La falta de puntualidad no justificada en la entrada o salida del trabajo en diez ocasiones durante seis meses o en veinte durante un año.
  • La falta de asistencia al trabajo sin justificar durante tres días consecutivos o cinco alternos durante un mes.
  • El fraude, deslealtad o abuso de confianza en las gestiones encomendadas o la apropiación, hurto o robo de bienes propiedad de la empresa, de compañeros o de cualesquiera otras personas dentro de las dependencias de la empresa.
  • La simulación de enfermedad o accidente o la prolongación de la baja por enfermedad o accidente con la finalidad de realizar cualquier trabajo por cuenta propia o ajena.
  • Violación de secretos de obligada reserva que produzca grave perjuicio para la empresa.
  • La embriaguez habitual o la toxicomanía si repercute negativamente en el trabajo.
  • La realización de actividades que impliquen competencia desleal.
  • La disminución voluntaria y continuada en el rendimiento del trabajo normal o pactado.
  • La no observancia de los servicios de mantenimiento en caso de huelga.
  • El abuso de autoridad.
  • El acoso sexual.
  • La reiterada no utilización de los elementos de protección en materia de seguridad e higiene.
  • La comisión de dos faltas graves durante un año.

Cómo sancionar trabajador

Prescripción de las faltas laborales

Dado que la repetición de una falta en un determinado plazo de tiempo puede implicar el endurecimiento de su valoración, existen unos plazos de prescripción generales para ellas. Eso sí, siempre que el convenio colectivo no establezca algo distinto. Son los siguientes:

    1. Faltas leves: diez días.
    2. Faltas graves: veinte días.
    3. Faltas muy graves: sesenta días.

Cómo sancionar a un trabajador

El proceso que hay que seguir para sancionar a un trabajador es sencillo. El primer paso que debe darse desde la empresa es confirmar que, efectivamente, el empleado ha incurrido en una de las faltas descritas anteriormente. Para que sea considerada como tal la infracción tiene que estar incluida en el convenio colectivo aplicable en cada caso.

Hecha la comprobación correspondiente, el empresario o gerente tendrá que valorar la gravedad de la falta y fijar la sanción según lo establecido en la ley. En todo caso tratará de aplicar un ‘castigo’ proporcional a la infracción.

Sanciones por faltas en el trabajo

Como ya se ha señalado, la sanción depende del tipo de falta cometida y están establecidos legalmente los siguientes criterios

Suspensión de empleo y sueldo

Las sanciones leves suelen consistir en general en amonestaciones, aunque pueden conllevar suspensiones de empleo y sueldo de hasta dos jornadas.
Sancionar trabajador
Mientras, las penalizaciones graves pueden suponer una suspensión de empleo y sueldo de hasta veinte días.

El despido por una falta laboral

En último lugar, las faltas muy graves pueden consistir en suspensiones de empleo y sueldo que pueden alcanzar hasta los seis meses de duración, el traslado a otro centro de trabajo y, finalmente, incluso el despido.

En ese sentido, cabe recordar que el trabajador no podrá ser sancionado en dos ocasiones por la misma falta, pero sí tantas veces como infracciones haya cometido.

Cómo comunicar la sanción a un trabajador

Una vez se ha comprobado la existencia de una falta y se ha aprobado la consecuente sanción, sólo queda comunicársela al trabajador. También en este aspecto hay diferentes vías para hacerlo. En el caso de una falta leve, la comunicación de la sanción puede hacerse de forma verbal. Sin embargo, si se trata de una infracción grave o muy grave, la comunicación al trabajador debe hacerse por escrito, reflejando los hechos que motivan la sanción y la fecha de la misma.

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