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Por qué trabajar mejor en lugar de más duro y cómo lograrlo

Aprovechar los momentos de máxima concentración y hacer que su número aumente. Esta es la clave para trabajar mejor y de forma más inteligente en lugar de trabajar más. Te damos las claves para lograrlo y aplicarlo en tu empresa.

Trabaja Mejor y no más

En muchas empresas todavía está arraigada la creencia de que cuanto más trabaje el empleado mejor. Sin embargo, la realidad es que en términos de productividad, más horas no significa siempre mejor. Desde hace algunos años circula una corriente contraria que apuesta por lo que se conoce como trabajar de forma inteligente. ¿En qué consiste?

Básicamente se trata de intentar maximizar la capacidad de cada empleado para que sea lo más eficiente posible de forma que no trabaje más horas, sino que trabaje mejor. La principal vía para trabajar de forma inteligente pasa por ahorrar esfuerzos, eliminar distracciones y aprovechar los momentos de concentración. Simplemente piensa como cuando estás concentrado y trabajas duro al 100% eres capaz de sacar adelante en cuestión de horas tareas que de otra forma te llevaría medio día completar.

No es fácil trabajar mejor en lugar de trabajar más, pero hay pequeños trucos y pautas que te ayudarán a conseguirlo y que después podrás trasladar a tu empresa.

Al final de cada año, repasa tus objetivos, los que has conseguidos y los que se han quedado por el camino y establece las metas para el nuevo ejercicio. Esto te ayudará a tener claras tus prioridades en todo momento, como explica Nicolas Cole en Quora.

Al final de cada mes, repasa tus objetivos y repite lo que ya hiciste para todo el año completo. Haz lo mismo en base semanal y diaria y así siempre tendrás en mente cuál será tu siguiente paso.

Antes de ir a dormir, escribe las tareas el día siguiente que te acercarán al objetivo semanal. En línea con el consejo anterior, esta es la mejor forma de saber qué parte de energía la dedicas a tareas urgentes y cuál está destinada a las importantes.

Divide tu día en función de tus patrones de productividad. Por mucho que quieras, es imposible estar al 100% durante todo el día. Todo el mundo tiene picos de productividad, momentos en los que rinde mejor que otros y en los que se centra con más facilidad. Aprovéchalos y organiza tu jornada en torno a los mismos. Como es lógico, utiliza esos momentos para las tareas más complicadas.

Olvida la multitarea. El mito de que podemos hacer varias tareas al mismo tiempo y permanecer enfocado en todas ellas no es más eso, un mito. Prueba en cambio a centrarte en un solo objetivo durante una hora y olvídate de lo demás. Si una hora te parece demasiado, prueba con periodos inferiores. Existen temporizadores Pomodoro que te ayudarán a lograr ser más productivo y evitar que destines más tiempo del que querías en una tarea..

Aprende a delegar. Esta es una de las cosas más complicadas de hacer, especialmente para quien no tiene experiencia en gestión de equipos, pero también de las más importantes. No hay un plus de honor en hacerlo todo por tu cuenta.

No hace falta que inventes la rueda. Dicho de otra forma, reutiliza y reaprovecha trabajos anteriores. Sólo piensa el tiempo que te ahorras cuando para una presentación a un cliente readaptas otra antigua y aplícalo a otros ámbitos de tu trabajo.

Tómate tu tiempo cuando sea necesario. No hay que hacer todo a toda prisa. Dedica un poco de tiempo a pensar y a hacer las cosas de forma correcta. Es decir, haz bueno el dicho de “Vísteme despacio, que tengo prisa”.

Descansa. Si quieres mantener tu nivel de energía a lo largo del día debes descansar. Es importante que descanses bien por las noches, pero también que tengas pequeños momentos de asueto durante tu jornada laboral. Tómatelo como el momento de recargar las pilas.

Agrupa tus tareas en lotes y automatiza. Una fórmula muy útil para avanzar es agrupar las pequeñas tareas en lotes o grupos, de forma que puedas quitarte varias de golpe. En esta misma línea, todos tenemos tareas que pueden automatizarse, pequeñas rutinas que podríamos eliminar de nuestra lista diaria si dedicásemos algo de tiempo a automatizarlas. Las redes sociales son hasta cierto punto un buen ejemplo de ello.

Sé positivo. Puede parecerte una tontería, pero las tareas se hacen antes y mejor cuando no estás peleándote contigo mismo durante el proceso.

¿Y tú, cómo lo haces para trabajar mejor y no trabajar más?

Imagen – Creativa Images en Shutterstock

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